Nuevos combates estallaron el jueves en la asediada Mezquita Roja de Islamabad, donde los “terroristas” retenían a mujeres y niños como escudos humanos, según varias informaciones, pese a que su líder, capturado por las fuerzas del orden paquistaníes, instó a la rendición.
El clérigo Abdul Aziz, detenido el miércoles, aseguró ayer en una entrevista por televisión que alrededor de mil estudiantes continuaban atrincherados en la mezquita.
Tras la rendición el miércoles de unos 1,200 estudiantes de las escuelas coránicas de la mezquita, otros 50 se entregaron este jueves.
El líder fundamentalista había intentado escaparse entre un grupo de personas que abandonaron la mezquita, disfrazado de mujer, cubierto con una burka (velo de cuerpo entero), pero su corpulencia y la barba le traicionaron.
“Les dije que no sacrificaran su vida por mí”, declaró . “Después de salir, vi que se trataba de un asedio masivo y que debíamos abandonar. El Gobierno dispone de importantes recursos”, añadió, precisando que dentro cuentan con 14 fusiles AK-47.