“Ojalá Nicaragua no deje pasar al chico bueno”

El embajador taiwanés en Managua, Ming-ta Hung, se prepara para terminar su misión en Nicaragua. Espera que la administración del presidente Daniel Ortega mantenga las relaciones diplomáticas con su país. Una buena señal sería que un funcionario de alto nivel de Nicaragua visite pronto Taipei, la capital de la República de China Taiwán, dice el […]

  • El embajador taiwanés en Managua, Ming-ta Hung, se prepara para terminar su misión en Nicaragua. Espera que la administración del presidente Daniel Ortega mantenga las relaciones diplomáticas con su país. Una buena señal sería que un funcionario de alto nivel de Nicaragua visite pronto Taipei, la capital de la República de China Taiwán, dice el diplomático

El Embajador de China Taiwán en Nicaragua, Ming-ta Hung, está empacando sus maletas para regresar a su país.

Pasado mañana concluye su misión de dos años y medio en Nicaragua y el lunes llegará desde Ecuador su sucesor Chin-Mu Wu.

“Él es más joven y activo”, dice en tono bromista Hung, diplomático de 64 años, quien ha trabajado 38 de ellos en el servicio exterior y cuenta que se retira para escribir y descansar.

El embajador Hung asegura que Taiwán está a la expectativa de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Nicaragua y dice confiar en que Managua continuará sus relaciones diplomáticas y comerciales con Taipei, a pesar de la reciente ruptura de la vecina Costa Rica, que hace dos semanas reanudó sus relaciones con China continental, de la cual Taiwán está separada desde 1949.

“Costa Rica —dice él— habla mal de Taiwán como uno habla mal de una ex novia, pero ojalá Nicaragua no deje pasar al chico bueno”, compara.

El diplomático también conversó, en compañía de su consejero económico Alfonso Yio-Yih Tao, sobre el estado y futuro de las relaciones económicas, de las perspectivas de inversión taiwanesa y de sus impresiones sobre el Gobierno de Daniel Ortega, que 16 años atrás, durante los años ochenta, optó por China continental.

A finales del año pasado un grupo de inversionistas taiwaneses se reunió con el Presidente (Daniel Ortega) para estrechar relaciones comerciales entre los países, ¿cómo están estas relaciones?

Los empresarios taiwaneses manifestaron (en esa oportunidad) su interés de seguir nuevas inversiones en Nicaragua porque lo han hecho durante más de 16 años y quieren una relación estable y tranquila para seguir su inversión. Entonces el señor Presidente les dijo que van a continuar manteniendo también buenas relaciones de cooperación y Nicaragua es un país que enfrenta problemas de desempleo y nuestros empresarios se fueron muy contentos para invertir.

¿Y qué tipo de inversiones se pretenden de parte de su país?

Vamos a hacer una inversión en frigorífico, que aquí llaman cuartos fríos, para guardar productos agrícolas y mariscos.

¿Cuál es la proyección de la inversión taiwanesa para este año en Nicaragua?

Este año, por lo menos en frigoríficos son 4 millones de dólares. Pero tenemos una inversión, conversada todavía desde el anterior Gobierno, de 35 millones de dólares en una planta hidroeléctrica en Larreynaga (Jinotega), pero el Gobierno hizo una licitación internacional y también hay otro problema con la Ley de Agua, en la que todavía cada diputado tiene su visión diferente sobre si la ley permite o no inversión extranjera en los recursos de Nicaragua. El Gobierno nos ha pedido que busquemos dos lugares nuevos para la inversión, pero hay que enviar a los técnicos a estudiar la factibilidad.

¿Esto es en materia energética, pero entiendo que también se ha anunciado la inversión de unos 80 millones de dólares en manufactura?

Sí, esta es una inversión de una empresa que quería invertir en una zona franca de materia prima, pero ya hay un proyecto estadounidense similar. Entonces el inversionista está estudiando un proyecto para participar en esta inversión o hacer una inversión energética porque él ya tiene empresas en Nicaragua y necesita energía estable para trabajar porque la falta de energía afecta a muchas empresas en el país.

Me da la impresión, por lo que me menciona, que las inversiones de Taiwán serán diferentes a como se pretendieron en un inicio por una u otra razón. ¿Es así?

Hace 16 años, cuando se restablecieron las relaciones diplomáticas con Nicaragua, nuestro país y sus inversionistas insistieron en venir aquí, pero ahora el mercado de maquilas está completo, ya no hay espacio. Entonces, claro, cuándo el mercado ya está completo se busca otro tipo de empresas para evitar una mala competición entre todas las empresas y el Presidente, con sabiduría e inteligencia, también ha dicho que no conviene a la mano de obra de Nicaragua. Entonces se prefiere nuevas inversiones en tecnologías.

¿Cómo manejarán estos cambios?

Se necesita esfuerzo de ambos gobiernos para buscar qué tipo de inversión puede hacer Taiwán aquí y qué necesita Nicaragua de parte de la inversión de Taiwán. Todavía falta un intercambio del sector privado.

Por ejemplo, nosotros tenemos funcionarios en asuntos económicos en nuestra Embajada, pero su Embajada no tiene funcionario de asuntos económicos, y si hubiera uno éste podría cultivar amistad con empresarios de Taiwán y puede ver in situ qué sector de la economía de nuestro país puede venir aquí, porque allá hay alta tecnología, pero hay qué saber cuál de esa tecnología conviene aquí, también por la mano de obra.

¿Y cómo ven el clima de inversiones en Nicaragua? Hace algunos meses usted decía a los medios de comunicación que los inversionistas de su país preguntan si es seguro invertir aquí.

Sí. Desde la campaña electoral yo personalmente he tratado de dar seguridad a nuestros empresarios aquí. Yo aproveché un viaje a Taiwán para reunirme con altos empresarios del país y decirles que no hay problema, que vamos a mantener relaciones y que hay que hacer inversiones aquí. Incluso en una cena de despedida que me ofrecerán el sábado por la noche varios empresarios, yo voy a reiterar la confianza de mi país en Nicaragua y que hay que trabajar con tranquilidad y Nicaragua es un país con seguridad social y el nuevo Gobierno tiene una visión muy amplia de sus relaciones y quiere jugar un papel más visible en el escenario internacional.

¿Identifican ustedes una política de inversiones de parte del Gobierno?

Todo Gobierno quiere atraer la inversión a su país para generar empleo. Ahora yo creo que una visita del Ministro de Fomento, Industria y Comercio o del Canciller (de la República) Samuel Santos a Taiwán atraerá más a los inversionistas taiwaneses a Nicaragua, pero entiendo que el problema en el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) es que se va a cambiar el ministro y que el canciller tiene una agenda muy apretada y un viaje a Taiwán es de al menos una semana.

Pero ellos están invitados y nosotros estamos a la espera de esta posibilidad. Creó que una visita de un alto funcionario a Taiwán entusiasmaría más a los inversionistas de este país.

Recientemente, Costa Rica canceló sus relaciones con China Taiwán y las reanudó con China continental. ¿Cree usted que esta ruptura genere un efecto dominó en el resto de los aliados de Taiwán? ¿Que Nicaragua sea parte de estos países?

El canciller Samuel Santos ya emitió un comunicado en el que dice que respeta las decisiones de Costa Rica, pero que esto no afecta las relaciones de Nicaragua. Entonces yo no creo en un efecto dominó. En otros países también se han emitido comunicados. Los países dicen que sí quieren tener relaciones comerciales con China continental, pero prefieren mantener todas sus relaciones con Taiwán. Nosotros en Taiwán creemos en la lealtad de nuestros amigos, confiamos en la lealtad y agradecimiento de Nicaragua.

Pero China pide a sus aliados que si tienen relaciones con ellos no pueden tener relaciones con Taiwán…

Sí, es una de las condiciones de China continental y China es grande, pero en la comunidad internacional cada país es soberano e independiente. Entonces yo pienso que Taiwán, como una isla tan pequeña, hemos luchado para tener soberanía, independencia, prosperidad, desarrollo económico y social contra la unidad del imperio chino por más de 60 años. Entonces Taiwán merece respeto.

Ustedes tienen 24 países aliados en el mundo y doce de esos países son latinoamericanos. China impone la ruptura con Taiwán, pero ¿cómo se ganan ustedes a estos aliados?

Nosotros invertimos más de 16 por ciento de nuestro presupuesto nacional, en este momento no recuerdo la cifra exacta, en defensa, y más de un uno por ciento para relaciones internacionales. Entonces nuestros recursos son limitados. Eso es un hecho. Si en un futuro podríamos lograr la paz (con China continental) así podríamos disminuir nuestro gasto en defensa, porque ahora nosotros fabricamos aviones, tanques, camiones, misiles. Compramos submarinos y aviones de otros países. (Se sonroja y ríe) Sí es muy costoso. Nosotros hemos transferido alta tecnología a China continental, pero en China el taiwanés es, en una mano inversionista y turista, y en la otra mano hay un cuchillo.

¿Qué piensa de la acción tomada por Costa Rica?

Yo pienso que un país no debería aceptar esta condición de China continental, pero entonces yo respeto de todo corazón a los líderes que rechazan esta posición impuesta y en Nicaragua el pueblo debe pedir y apoyar al Presidente de hacer su propia decisión de mantener relaciones con nosotros y mantener relaciones comerciales con China porque nosotros también tenemos relaciones comerciales con China y hacer negocios en algo natural, como en Costa Rica, China no puede decir al Gobierno que prohíba el hacer negocios con Taiwán.

¿Entonces nada más se rompen las relaciones diplomáticas y se cancela la cooperación?

Así es. Las comerciales no se pueden prohibir. La población no puede ser víctima de las decisiones políticas de sus autoridades. No creo que ningún país ni China continental pueda ofrecer una condición tan buena como la de China Taiwán: de pueblos siempre amigos.

Pero el Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, dice que tomó la decisión pensando en las ventajas comerciales de su país frente a China…

Sí, pero hay un proverbio chino que dice que Dios duda de la inteligencia del hombre. También muchos países saben que Taiwán es una potencia económica comercial muy importante y quienes bajo presión política de otro país dejan su dignidad, independencia y soberanía, no son un gobierno servidor del pueblo.

El presidente Arias dijo tras la ruptura que Taiwán no fue lo suficientemente generoso con Costa Rica, que pudo dar más. ¿Qué cree usted de estas declaraciones?

Yo como Embajador en Nicaragua no tengo autoridad para comentar las declaraciones en otro país. Mi gobierno allá en Taipei ya se ha pronunciado sobre el presidente Arias. Pero yo pienso que Costa Rica que es un país más desarrollado en comparación con el resto de países de su región, también Costa Rica puede ser más amistoso, más generoso y puede hacer cooperación como la que hace Taiwán.

¿Y cuánto es el monto de cooperación que tiene Taiwán para Nicaragua en este año?

Yo pienso que más importante que montos de cooperación, son los resultados de la cooperación. La presencia de nuestra misión en el campo beneficia a muchas familias. Sólo en el campo este año (la cooperación) aumentó a más de 830 mil dólares.

China con “sed” de combustibles

En la oficina del embajador de China Taiwán en Nicaragua, Ming-ta Hung, hay pocos cuadros y accesorios sobre las mesas. La mayoría ya empacados o guardados para el próximo Embajador que llegará el lunes a Managua.

“Ayer (el miércoles 13 de junio) me fui hasta la una de la mañana guardando y arreglando todo esto”, dice riendo el embajador.

Durante la entrevista con LA PRENSA, la semana pasada, el diplomático calzaba zapatos negros, vestía pantalón de mezclilla del mismo color y camisa mangas largas.

No llevaba saco ni corbata, pero cuando vio al fotógrafo listo para capturarlo en el lente pidió tiempo para arreglarse.

“Es que ya me había acostumbrado a la vestidura informal en este Gobierno”, bromea, mientras usa como espejo una de las amplias ventanas de su oficina.

La sonrisa del embajador Hung cambia cuando el tema de las relaciones con China continental, son el centro de la conversación, y peor ocurre cuando relata cómo China continental busca ganarse a los aliados de Taiwán.

“China coopera en empresas que le convienen”, dice tras valorar que este país asiático puede construir la prometida refinería en Costa Rica, pero “porque seguramente querrá combustible” .

Tampoco es de hablar mucho cuando se trata de decir la cifra de cooperación que su país ha facilitado a Nicaragua.

Extraoficialmente se conoce que el país asiático ha facilitado más de 200 millones de dólares desde 1990.

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