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ENTRENADORES NICAS DEBEN MEJORAR
Por tradición, el boxeo nicaragüense ha sido uno de los más fuertes en el concierto internacional.
Se respeta mucho la fortaleza, bravura y entrega de los peleadores nacionales. Sin embargo, no puede decirse lo mismo de los entrenadores, a quienes siempre se les señala como los culpables de no hacer progresar a sus alumnos a niveles de más alto rendimiento.
En los casos más recientes, Rosendo Álvarez tuvo que marcharse a Panamá para ponerse a las órdenes de los entrenadores de la escuadra dirigida por el ya retirado apoderado Luis Spada.
Rigoberto Garibaldi destacó entre ese grupo de entrenadores y ayudó mucho a desarrollar técnicamente a Rosendo, al igual que cuando estuvo junto a Ricardo Mayorga, Adonis Rivas y la mayoría de buenos peleadores que han surgido aquí en los últimos años.
También hemos visto desfilar en las esquinas de los nicaragüenses a otros adiestradores panameños como Rogelio Cousin, María “Toto” Murillo, Celso Chávez, Pedro Ávila, entre otros.
Y el argumento siempre es el mismo. Los entrenadores de Nicaragua no logran obtener el máximo rendimiento de los peleadores y por esa razón casi siempre son desplazados por los foráneos cuando de peleas importantes se trata.
“Como en todos los deportes, no se pone en discusión la profesionalidad de los entrenadores, pero en cierto momento llegan a un techo de su calidad técnica… Posiblemente sea por esto que los apoderados buscan a otros entrenadores de afuera”, comentó Renzo Bagnariol, presidente de la Comisión Nicaragüense de Boxeo Profesional (Conibop).
Según Bagnariol, las limitaciones que azotan a los deportes en Nicaragua también están en el boxeo y en especial en el profesional, donde la mayoría de entrenadores no devengan un salario fijo, sólo el 10 por ciento de lo que ganan sus pupilos cuando logran subir a un cuadrilátero.
“Tenemos la suerte de contar con muy buenos peleadores, pero todos los entrenadores se han hecho ellos mismos. Son empíricos, con mucha voluntad, sacrificios, pero en cuanto al conocimiento sobre educación física, metabolismo, alimentación, tal vez les haga falta aprender un poco en este sentido”, explicó.
Se debe mejorar
Bagnariol aseguró que la Comisión de Boxeo está trabajando en esta ruta.
Pretenden organizar clínicas, charlas o seminarios, con gente de cierto nivel, para tratar de desarrollar las condiciones.
“La cuestión no es sólo seminarios de 3 ó 4 días, porque podríamos enviar a los entrenadores a trabajar en esquinas de gente más experimentada en el extranjero”, anunció.
Por su parte, el entrenador Reynaldo Mendoza aseguró que la falta de confianza alrededor de muchos entrenadores nacionales es parte del malinchismo nicaragüense.
“Pienso que en Nicaragua hay mucha estupidez de algunas personas que no ven que el entrenador nicaragüense ha pasado 5, 6 y hasta 7 años dirigiendo a un boxeador que llega al gimnasio muchas veces sin tirar un solo golpe”, asegura Mendoza.
“Ese entrenador lo ha llevado a un lugar bastante cómodo, pero siempre buscan peros para decir que los entrenadores nacionales no tenemos capacidad para enseñarles. Pienso que muchas veces no somos nacionalistas”, añadió.
Mendoza aceptó que algunos entrenadores se conforman por llevar a los peleadores a ese nivel de competencia, y hasta se acostumbran a que les quiten a sus peleadores para dárselos a otros adiestradores.
“Sé que no todos tenemos la misma capacidad de enseñar el boxeo internacional de la actualidad. Pero muchas veces nos afectan las creencias de ciertos manejadores, que toman la decisión de mandar a los peleadores a otras partes sin importarles nuestro trabajo”, reiteró el presidente de la Asociación de Entrenadores de Nicaragua y actual adiestrador de peleadores como Luis Pérez, Nerys Espinoza, Juan Palacios y Daniel Díaz, todos de calidad comprobada.
A promover aprendizaje
Marcelo Sánchez, director de Pinolero Boxing, aseguró que debe existir un plan de actualización de los entrenadores nacionales, a pesar que últimamente ha promovido el viaje de púgiles para adiestrarse en el extranjero.
“Bayardo Martínez, entrenador de René González, sabe que uno nunca en la vida deja de aprender. Por eso, estará con René en México preparándose para el KO a las Drogas, programado a finales de abril, aprendiendo de la escuela mexicana”, comentó Sánchez.
“Tenemos limitaciones, pero no hay que menospreciar a nuestros entrenadores. Ellos son buenos, hacen su trabajo y ayudan a desarrollar a muchos de nuestros muchachos”, añadió.
Sánchez recordó que la mayoría de peleadores adquieren mejores condiciones y se desarrollan más en el extranjero, porque están dedicados por entero a los entrenamientos, a diferencia de aquí donde muchas veces echan a perder el trabajo de sus maestros.
“Las cosas hay que saberlas plantear, decirlas, porque se hieren susceptibilidades. Por eso, debemos platicar con nuestros entrenadores para que se motiven a mejorar cada día, tal vez con seminarios que promueva la Comisión de Boxeo”, finalizó Sánchez.