La Comunidad Andina (CAN), conformada por Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia, inicia el año 2007 con nuevos vientos para hacer frente a los retos venideros de la integración regional. La CAN, al igual que otros bloques, constituye una alternativa para enfrentar la globalización que profundiza asimetrías y contribuye a la marginalidad económica, social y política de los pueblos.
Al día de hoy, una Comisión de Altos Funcionarios, bajo la cooperación de las Secretarías de los bloques integracionistas de la CAN, Mercosur, Caricom y la Aladi, se está encargando de asegurar la implementación de las decisiones presidenciales y ministeriales, la coordinación de las iniciativas en las áreas de infraestructura, integración energética y políticas sociales, entre otros.
El trabajo de esta Comisión y las Secretarías consiste en asegurar la convergencia entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la CAN, con la participación de Chile, Guyana y Suriname. Para lograr este fin, se deben revisar los acuerdos ya alcanzados por ambos bloques, analizando las reales posibilidades de extender los beneficios a todos los países del sur.
En la nueva agenda de los Andinos encontramos tres temas fundamentales que se vienen trabajando con los representantes de los países. El Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE), el área de Asia Pacífico, donde se aspira a la inclusión de Ecuador y Colombia y, el más importante, la integración de la Comunidad Sudamericana.
La Comisión de la Unión Europea (UE) emitió las directivas para las negociaciones de un Acuerdo de Asociación CAN-UE, las cuales están programadas a iniciarse durante el primer trimestre del 2007, una vez aprobadas por el Consejo de la UE. En ese sentido, se viene realizando una serie de acciones como la realizada por los catorce Embajadores europeos (Alemania, Portugal, Bélgica, Austria, España, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumania y el Jefe de la Comisión Europea en Perú), acreditados en Lima; quienes expresaron su respaldo al proceso andino de integración.
Los embajadores saludaron al nuevo Secretario General de la Comunidad Andina de Naciones, con quien dialogaron sobre las relaciones recíprocas y el futuro Acuerdo de Asociación, entre otros temas. Las partes coincidieron en destacar la importancia de este acuerdo y afirmaron que no se trata de un Tratado de Libre Comercio (TLC) sino de un acuerdo que va mucho más allá del tema comercial, al abarcar temas del ámbito político, de cooperación, etc.
Los Andinos realizan esfuerzos para lograr el retorno de Venezuela, así como lograr la inclusión de Chile como miembro activo. Además, la posibilidad de que Bolivia ingrese al Mercosur, sin abandonar la CAN, según algunos expertos, permitiría al resto de países avanzar a la integración suramericana, pudiendo constituirse en la principal arteria de la construcción de la Comunidad Suramericana de Naciones (CSN). Asimismo, se espera incluir a Ecuador y Colombia.
El nuevo secretario general andino recibió el mandato de los presidentes de realizar su mejor y máximo esfuerzo, conjuntamente con Carlos Álvarez, secretario del Mercado Común del Sur, para alcanzar una convergencia entre los dos bloques sudamericanos.
En ese sentido, un nuevo estilo de integración nos convoca sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones, porque se estudia la posibilidad de desaparecer algunas instituciones. Por ejemplo, se prevé la existencia de un solo Parlamento, un Parlamento único que integre al Parlamento Andino y al del Mercosureño. Asimismo, se prevé la unificación de temas como la normativa y sectores estratégicos de los países con el fin de lograr una verdadera integración que sirva de ejemplo a toda Latinoamérica.
Ha sido un éxito lograr la extensión de las preferencias comerciales en Estados Unidos, (representa el 38 por ciento de las exportaciones de la CAN). Las diversas gestiones han contribuido a la prórroga temporal del mecanismo, cuya importancia radica específicamente en los empleos directos asociados a las actividades productivas que utilizan las preferencias del ATPDEA.
Los Andinos reafirmaron su interés de profundizar la relación recíproca y reactivar el Acuerdo para el Establecimiento de un Mecanismo de Consulta Política y Cooperación. Asimismo, los Andinos siguen conversando acerca de la conformación de una sola moneda, inclusive crear un banco de la integración regional, el Banco del Sur.
La Comunidad Andina constituye un espacio comercial sumamente importante, no solamente por su índole integracionista (en temas políticos y sociales), sino también porque sustenta varios cientos de miles de empleos. En los últimos años, se ha logrado demostrar que la integración andina es una plataforma que ha servido para ganar muchos mercados y, como demuestran los estudios, un alto porcentaje de productos no tradicionales que hoy se exportan a terceros países comenzaron a venderse entre los mismos países andinos.
Nicaragua debería acreditarse como observador dentro de la CAN, sobre todo, aprovechando que, luego de muchos años, cuenta con un Embajador en Perú, país sede de la Comunidad Andina. Hay mucho por hacer con las relaciones diplomáticas e internacionales, podemos iniciar este nuevo reto integrándonos con el sur.
El autor es Jurista en Derecho Internacional y Máster en Diplomacia