El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dirige los destinos de su país con una oposición quebrantada, después del fracaso de la derecha venezolana en las elecciones del año pasado, cuyo resultados fueron arrolladores.
Lourdes de Ariemma, administradora de empresas, abogada y docente de la Universidad Central de Venezuela, analiza ese fenómeno y considera que el principal obstáculo de la derecha fue la falta de experiencia como oposición.
Ariemma aseguró que la derecha no estaba preparada para convivir con el estilo populista de Chávez, lo cual quedó en evidencia desde que ocurrió el golpe de Estado en el 2002, porque en lugar de buscar los mecanismos que legalizaran al nuevo gobernante, se dedicaron a disolver los diferentes poderes del Estado.
“(Chávez) se encontró con una oposición democrática complemente dividida y él se hizo de todos los mecanismos legales y constitucionales para debilitar y para destruir a los partidos políticos existentes en el país, en el momento en que sucedieron los hechos”, comentó la académica.
Agregó que “el asalto nos ha tomado como sorpresa. Nosotros no teníamos una experiencia previa, ni nos imaginábamos qué era lo que buscaba el Presidente (Chávez) cuando llegó al poder”, expresó.
No obstante, después del golpe de Estado, Chávez se dedicó a debilitar a los partidos políticos “que de por sí estaban agotados por el modelo político anterior” y el resultado fue que la sociedad civil “ya no creía en esos partidos políticos”.
“Mira, se cometieron errores políticos gravísimos, como querer disolver la Asamblea Nacional, como querer quitarle la vigencia a la Constitución de 1999, como no respetar los mecanismos constitucionales establecidos para lograr un gobierno democrático (…) Esa oposición que quiso llegar al poder de esa manera, no jugaron el juego democrático”, recalcó.
Ariemma señaló que actualmente la oposición se está fortaleciendo, pero a costa de una serie de arbitrariedades cometidas contra las personas que firmaron la solicitud del referendo presidencial.