Soledad “Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad”. (Guy de Maupassant, escritor francés, 1850-1893).

Soledad “Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad”. Camoapeños Estamos a unos pasos de nuevos tiempos culturales. La niñez, juventud, artesanos y hacedores de cultura hoy se aglutinan para ser oídos y creídos por los pueblos. En los últimos […]

Soledad

“Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad”.

Camoapeños

Estamos a unos pasos de nuevos tiempos culturales. La niñez, juventud, artesanos y hacedores de cultura hoy se aglutinan para ser oídos y creídos por los pueblos. En los últimos tiempos fuimos marginados, pero a diario se nos ven entre calles, pueblos y comarcas con los rostros curtidos y las manos callosas pretendiendo construir la cultura de la Patria, humildes soñadores de vidas y esperanzas del pueblo sencillo de Camoapam, descendientes de yalasanes y chorotegas.

Nos hemos convocado los artistas, artesanos, maestros, jóvenes y niños camoapenses por creer en el futuro, en la esperanza del pueblo y en nuestras raíces e historias, costumbres y tradiciones para hacer llegar nuestro proyecto de vida a la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía. Tenemos fe de que pronto llegarán a la tierra de los Amores del Sol las respuestas que espera la mayoría. A lo inmediato iniciaremos los preparativos del quehacer cultural, tenemos fe que la cosecha saldrá con las primeras lluvias de mayo si es que no falla la fluida comunicación que debe existir entre los funcionarios de los diferentes consejos. Los camoapas estaremos en espera del retorno y poder volar como los pájaros.

José Andrés Guevara Arróliga

Genealogía Richardson

Les escribo del norte de Carolina- EE.UU. Leí en LA PRENSA lo de la familia Richardson-Ojeda, y si pudiese ser de interés me gustaría aclarar ciertas cosas, ya que conocí personalmente a don Francisco Navarro.

Otros hijos de él fueron Julián Navarro-Richardson, Matilde Navarro-Richardson y Sinforosa Navarro-Richardson. Don Julián nunca se casó, era naturista, se dice que tuvo dos hijos que viven en México y murió relativamente joven. Matilde se casó con don Alberto Suhr, quien con otros socios fundó en el siglo antepasado la Empresa Aguadora de Managua, actualmente en litigio con Enacal por varios de sus nietos.

Doña Matilde murió joven y el señor Suhr se casó con Sinforosa Navarro, hermana de Matilde y luego con una señora de León de apellido Sáenz. De este matrimonio salieron don Juan Suhr Navarro, don Alberto Suhr Navarro y Adela Suhr Navarro; el primero casado con una señora de apellido Riguero-Reyes; y los otros dos radicados con descendientes en Guatemala, donde son prósperos cafetaleros, según supe allá por los años noventa. Su hija Celia en efecto fue casada con el doctor Fiallos Gil y tuvieron otros hijos además de los mencionados en la carta al director de Domino Sánchez (Francisco llamado Paco, y Alejandro), quienes son Lucía Fiallos-Navarro y Rosa Argentina Fiallos-Navarro; no sé con quién se casó Lucía, pero Rosa Argentina está o estuvo casada con el señor Harry Downing, caballero muy apreciable dedicado a la ganadería.

Doña Lucía Richardson, esposa de don Francisco Navarro (el viejo), era tía del señor Lawrence Richardson (conocido como Larry) y fue quien motivó que éste se trasladara a Nicaragua, casándose años después con doña Olga Bunge (no recuerdo si el segundo apellido de ella era Sengelman o Ludeking), fundando una familia ferretera muy conocida en Nicaragua y una de sus nietas, Michelle Richardson-Bunge fue ganadora de una medalla olímpica hace unos años; medalla que ganó para EE.UU. y no para Nicaragua porque los sandinistas no la dejaron competir por Nicaragua, según tengo entendido.

Espero que esto aclare en algo lo muy complejo de ciertas familias en mi adorada Patria, a la cual por estar muy viejo no puedo ir.

Herny Deboussy

Iguales ante la ley

Recientemente un periódico de Managua se informó de manera sensacionalista que hay 300 mil gays en Nicaragua. ¡Qué mentira más grande! Una cosa es decir que hay trescientos mil enfermos de sida en el país, lo que sería aterrador y digno de una emergencia en salud a nivel nacional y otra cosa muy distinta decir que hay trescientos mil homosexuales.

Decir lo primero es absurdo, porque el sida es una enfermedad que ataca a hombres, mujeres y niños(as) y no es exclusiva de los homosexuales.

Decir entonces que en Nicaragua hay trescientos mil gays está lejos de la realidad, sobre todo cuando los que se atrevieron a decir esta falsedad llegaron a la conclusión de que “un estudio internacional… señala que el 5 por ciento de la población realiza prácticas homosexuales o lésbicas…”

Nada que ver con Nicaragua. Esta misma semana se conoció que un jovencito nicaragüense radicado en Canadá no pudo obtener asilo político por no haber demostrado su desviación sexual. ¿De cuándo acá una preferencia sexual es condición sine qua non para obtener un estatus político? O las autoridades canadienses están cometiendo una aberración jurídica o este joven preso de su neurosis quiere hacer jurisprudencia.

Este es un caso más donde los intereses de un grupo de preferencia sexual quieren imponerse sobre los intereses de la sociedad.

Los “derechos” a los que apelan estos grupos ya están plantados en leyes de la República y respaldadas por la Constitución, la que señala que todos somos iguales ante las leyes.

Pedro Rafael Gutiérrez Doña

Matagalpinos ilustres

Al commemorarse un aniversario más del nacimiento de Matagalpa elevo un reconocimiento a tantos ilustres personajes que forjaron nuestras mentes por el camino de la rectitud y moldearon nuestra formación con sus ejemplos de honradez, disciplina, sabiduría y amor a Dios.

En este salón ejemplar destacan: la maestra Cholita Morales con su escuelita infantil. Julio C. Medina, matemático auténtico, orgullo del INEP. Rodolfo Pérez Tórrez (duque de Parma y Toscana) médico eminente y profesor ad-honorem. Augusto Butching, notable instructor de química y física. Panchito Muñoz, respetado ex director de la ESV. Chilo (Cecilia) Cantarero, capitalina, entregada al delicado y carísimo arreglo del Santo Sepulcro en las Semanas Santas matagalpinas. Heliodoro Montes González, director fundador del INEP. Juan Irineo Rivera, insigne historiador y profesor de generaciones. Arnoldo Blandón, maestro e instructor deportista. Carlos Arroyo Buitrago, abogado elocuente. José Santos Palacios, comerciante de chibolería. Juanita Solís Delaney, bondadosa ama de casa. Pinita Arnesto, devota ejemplar. Ligia Miranda Casij, dama caritativa. Eduardo Ross Castillo, exitoso factor de comercio y abarrotes. Maestro Humberto Arauz, compositor y arreglista virtuoso. Leandro Delgado, músico jazzista. Florencio Martínez, hacendado-productor. Pastor Cordero Martínez, ex sacerdote, hombre probo y de principios. Joaquín González, farmacéutico generoso.

Doy muestras de gratitud a las magníficas y queridas profesoras Consuelito Morales y Carmela López que con abnegada devoción enderezaron cantidad de jóvenes a quienes transmitieron el insustituible valor del estudio.

Una oración para todos aquellos que han alcanzado la paz eterna y mis mayores respetos a sus familiares. En cuanto a las destacadas personalidades matagalpinas que aún conviven en los designios del Supremo, reciban un sincero tributo de agradecimiento y admiración por los valores y conocimientos que nos otorgaron, base invaluable de nuestra cultura, entereza y formación individual.

Carlos A. Aldana

Ser honrados

Si queremos tener un país donde la honestidad y la ho nradez sean la norma y no la excepción, debemos dejar de señalar al Gobierno como único responsable de la corrupción que impera en el país. El sector privado también debe interesarse y participar activamente para que este flagelo disminuya ostensiblemente.

Menciono esto por una experiencia desagradable que me tocó vivir hace unos días con una promoción de descuento en tarjetas de crédito. La primera sorpresa fue que no todas las tarjetas aplican, sólo algunas. La segunda es que el descuento es menor que el anunciado. Además, cuando se paga en dólares lo cobran a C$18.50, pero lo pagan a C$18. Las autoridades competentes deben tomar cartas en el asunto y corregir estas anomalías que perjudican al consumidor.

José Ramón Mejía

Fe de erratas

Preposición y nombre

En la línea 11 del quinto párrafo del editorial de ayer (Planes de emergencia, marasmo y centralización), donde dice que “no impresiona más que a algunos padres de familia”, debe leerse: “no impresiona más que algunos padres de familia”.

Por otra parte, en el artículo ¿Seguirá la educación nicaragüense siendo terreno de conflictos?, publicado en las páginas de Opinión del domingo 11 de febrero, el nombre de una de sus autoras , Vanessa Castro, se escribió erróneamente como Verónica Castro. Ofrecemos nuestras disculpas.

El Editor

Cartas al Director

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí