Un momento de reflexión, de júbilo,
y se acentúa la indiferencia
por el bosque oscuro donde crecí,
fulminado, ansioso animal de la humedad.
Por aquel entonces ya no coleccionaba arte arcaico,
escuchaba a mis compositores preferidos
del modo más ortodoxo según la tradición.
La luz de los fragmentos más queridos
podría derrumbarme por una sola noche,
sin poder evitarlo, como al fenicio.
Soy el mito del ahogado que recorre la superficie
en busca de su advenimiento,
en su encendido monólogo, en el alma de Brahms,
en el aire, en la fruta pasada, en la tinta impresa.
Pero no me temas,
entre carrizos, renúnculos y mullidas flores me duermo,
la manera más dulce, supongo, de olvidar el tiempo.
Rodolfo Häsler. nació en Santiago de Cuba en 1958 y desde niño vive en Barcelona. Ha publicado: Poemas de Arena (1982); Tratado de Licantropía (1988); Elleife (premio Aula de Poesía de Barcelona, 1993); De la Belleza del Puro Pensamiento (beca de la Oscar B. Cintas Foundation de Nueva York, 1997) y Paisaje, Tiempo Azul, (2001).