Alguien que nunca se resigna, que siempre permanece en pie de lucha, que se zambulle con ímpetu para emerger bruscamente, crecer y tratar de multiplicarse, es Marlon Abea.
Cierto, tartamudea, pero no frente a las exigencias.
Lo demostró nuevamente en esta final y mereció compartir con Julio Raudez, el reconocimiento como Más Valioso de esa final del 2007.
La significativa ventaja de batear detrás de Clyde Williams, fue bien aprovechada por Marlon en esta serie.
En el primer juego, con la pizarra en contra de los Indios 3-1, Abea disparó el hit impulsador de Williams en el cuarto inning que estrechó la diferencia 3-2 y metió el futuro del juego en la burbuja de la impredecible, hasta que llegó el momento en que Williams, con dos a bordo, se voló la cerca y terminó con el suspenso.
Fue un hit de Abea el que colocó adelante a los indios 3-2 en la siguiente batalla. A partir de ese instante, los capitalinos no soltaron las riendas del juego y se impusieron ajustadamente 6-5.
Abea continuó funcionando en el tercer juego. Después del error de Ronald Garth que desequilibró el marcador 1-1 en el séptimo, facilitando tres carreras, Abea remató a los Leones con su cohete impulsador de dos en el noveno.
Finalmente, en el cuarto duelo, Abea impulsó el empate 1-1 en el tercero, y decidió el juego con dos remolques más en el séptimo. Prudentemente, Williams fue boleado para llenar las bases, y Abea entró en acción con su estocada.
En cada uno de los juegos, Abea se hizo sentir de diferentes maneras, en diferentes momentos, como factor de vital importancia.
Agreguen su aporte en la receptoría cuando Kelly Ramos quedó inhabilitado para usar el peto y la máscara en el cuarto juego. Marlon se fajó y sacó con un tiro preciso a Ofilio Castro en segunda cuando buscaba una posición anotadora.
Ese esfuerzo desplegado por Abea a lo largo de esta abreviada final, llenó el alma de las legiones de seguidores indios.
Tijeretazos
Raramente, Justo Rivas no pudo empujar carrera pese a batear de hit en todos los juegos… En una decisión sin pies ni cabeza, el manager del León, Gustavo Orama, borró del line-up al subcampeón de bateo Esteban Ramírez en los dos últimos juegos… El lead off felino, Yosvany Almario abrió la final con un doblete contra Juan Figueroa, pero se apagó en los momentos de mayor presión. Se ponchó tres veces en el segundo juego y se fue de 5-0 en el cuarto… No hubo tiempo para ver a alguien abriendo juegos. Julio Raudez y Willie Lebrón, fueron usados como relevistas en situaciones de emergencia… El veneno zurdo, le robó la capacidad de agresión a Sandor Guido… Muy mal las ejecuciones tratando de hacer avanzar corredores. Vimos outs forzados con toques y ponches por regla al fallar tres veces… Poca agresividad en las bases consecuencia de la lentitud. Aún con el paso del tiempo, Sandy Moreno sigue zumbando… Pese al funcionamiento de Ricardo Gómez, cada vez que aparecía un relevista, medio estadio se rascaba la cabeza.