Corresponsal/Nueva Segovia
Los salarios de los cuatro alcaldes sandinistas del departamento de Nueva Segovia se encuentran congelados desde que asumieron sus cargos, en febrero del 2004, y no han contemplado la reducción del 50 por ciento prometido en la campaña electoral por considerar que “son muy bajos”.
De acuerdo a la planilla de pago de la Alcaldía de Ocotal, el alcalde sandinista Marciano Berríos devenga un salario de 14 mil córdobas mensuales, que con las deducciones de ley se reduce a un poco más de 12 mil córdobas.
El alcalde sandinista del municipio de Jalapa, Humberto Pérez Largaespada, mensualmente recibe un salario neto de un poco más de 11 mil córdobas, de los cuales el 25 por ciento deja en manos de la administración de la Alcaldía para que lo entreguen en pensiones permanentes a ancianos y maestros jubilados.
Jalapa, igual que Ocotal, se ubica en la categoría D de la tabla salarial de los alcaldes, pero han preferido no aplicarla “por respeto a la comunidad que nos eligió”, dijo Pérez Largaespada.
Con relación a la promesa electoral de reducir en 50 por ciento su salario, ambos alcaldes consideraron que una forma de cumplir es no subirlo ni aceptar el techo establecido para todos. “Recortar el salario actual implicaría dejarlo extremadamente bajo, y desde todo punto de vista es injusto”, indicó Pérez Largaespada.
Las otras dos alcaldías con administración sandinista en el departamento de Nueva Segovia son Dipilto y San Fernando, municipios más pequeños y con menores niveles de recaudación con relación a Ocotal y Jalapa.