Simpatizantes sunitas lloran sobre la tumba de Saddam Hussein, situada en su aldea natal de Ouja, 130 km al norte de Bagdad. La forma en que Hussein fue insultado antes de ser ejecutado indignó a los sunitas, minoría a la cual pertenecía el ex dictador. (LA PRENSA/ AP/B. Daham)

Presidente Bush anunciará nuevo plan para Irak

Enviarían al menos 15 mil hombres más al país árabe [doap_box title=»Investigarán vídeo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El primer ministro Nuri al-Maliki ordenó el martes investigar la ejecución de Saddam Hussein, luego que se difundieran clandestinamente imágenes del ex dictador siendo insultado y humillado por sus verdugos momentos antes de su ahorcamiento. El vídeo registrado en la […]

  • Enviarían al menos 15 mil hombres más al país árabe
[doap_box title=»Investigarán vídeo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El primer ministro Nuri al-Maliki ordenó el martes investigar la ejecución de Saddam Hussein, luego que se difundieran clandestinamente imágenes del ex dictador siendo insultado y humillado por sus verdugos momentos antes de su ahorcamiento.

El vídeo registrado en la cámara de un teléfono celular contiene audio en el que algunos testigos se burlan de Saddam, quien les responde tildándoles de pusilánimes. El vídeo apareció en la televisora Al Yazira y en internet el sábado por la tarde. Al-Maliki ha ordenado identificar quién coreó las consignas dentro de la cámara de ejecución y quién grabó las imágenes y las envió a los medios de comunicación.

Crece ira de sunitas

Los sunitas, enfurecidos por la ejecución de Saddam Hussein y la forma en que fue ahorcado, han salido a las calles para realizar protestas en su mayoría pacíficas en enclaves sunitas en todo el país. Hussein era de la minoría religiosa sunita.

El lunes, una multitud de dolientes sunitas en Samarra marchó hasta un santuario chiíta (los chiítas son la mayoría de los iraquíes) dañado por una bomba, y los guardias y la policía les permitieron entrar al lugar sagrado cargando una representación de un ataúd y fotos del ex dictador.

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La manifestación se efectuó en la mezquita del Domo Dorado, destruida por una bomba plantada por extremistas sunitas hace 10 meses. El ataque del 22 de febrero en el recinto religioso generó la actual serie de atentados entre sunitas y chiítas, en forma de secuestros, asesinatos y atentados con bombas todos los días.

Los sunitas no sólo se enfurecieron debido a la rapidez con que fue ejecutado Hussein, tan sólo cuatro días después de que una Corte de Apelaciones respaldó el fallo que lo declaró culpable y su sentencia a la pena capital. Muchos también se molestaron por la escena de su muerte en la cámara de ejecución, capturada en vídeo.

El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, lleva a cabo los últimos preparativos de su nueva estrategia para Irak, que podría incluir un aumento de tropas, en momentos en que los demócratas y hasta varios aliados republicanos del Congreso se oponen a una escalada militar por una guerra cada vez más impopular.

Los funerales del ex presidente Gerald Ford, en los que participó el martes Bush, han sido un paréntesis y la Casa Blanca no ha tenido que responder a preguntas sobre Irak.

Sin embargo, la situación en el país mesopotámico pasará a ser el titular una vez que Ford sea enterrado hoy, miércoles.

Ya se ha filtrado a la prensa que el nuevo plan de Bush para Irak podría incluir un aumento temporal de entre 15,000 y 30,000 soldados para reforzar a los 140,000 ya desplegados.

El objetivo será poner freno a la violencia sectaria y a los escuadrones de la muerte que actúan en Bagdad.

Bush detallará el cambio de estrategia a mediados de la próxima semana, dijo una fuente gubernamental anónima a la cadena británica BBC.

De acuerdo con ese funcionario, el plan se centrará en mejorar la seguridad, en lugar de entrenar a las fuerzas iraquíes.

Sin embargo, el plan tiene un futuro incierto en el Congreso de EE.UU., incluso entre los republicanos.

La mayoría de la oposición demócrata, muchos republicanos e incluso el Comandante de las tropas de Estados Unidos en Irak, general George Casey, han advertido contra una expansión prolongada de la presencia militar estadounidense.

“Cuanto más tiempo nosotros, las fuerzas estadounidenses, continuemos tolerando la carga de la seguridad en Irak, más tiempo tendrá el gobierno iraquí que tomar difíciles decisiones sobre la reconciliación y lidiar con las milicias”, dijo Casey al diario The New York Times, en una entrevista telefónica el viernes. “Y la otra cosa es que ellos pueden continuar culpándonos por todos los problemas de Irak”, agregó Casey, cuyos comentarios se publicaron este martes.

Para el senador republicano Chuck Hagel, el aumento del destacamento militar estadounidense en Irak “es algo de Alicia en el País de las Maravillas”, en referencia al libro de Lewis Carroll.

“Me opongo totalmente a enviar más tropas a Irak. Es una locura”, dijo Hagel al diario The Washington Post.

Por su parte, el republicano Richard Lugar, quien el jueves dejará de ser el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, también ha expresado sus dudas sobre el plan y ha pedido a Bush que consulte al Congreso.

El Presidente cuenta con el apoyo de un puñado de republicanos, especialmente los senadores John McCain, probable aspirante a la Presidencia en las elecciones de 2008, y Lindsey Graham, quienes han pedido el incremento del despliegue.

Sin embargo, el nuevo Congreso estadounidense que se reunirá el jueves es muy diferente al anterior. Los demócratas arrebataron a los republicanos la mayoría en ambas cámaras en noviembre, en gran medida por las críticas y el cansancio de los estadounidenses con la guerra en Irak. El partido de la oposición promueve una retirada gradual de las tropas y no quiere oír ni hablar de incrementos de soldados.

Sin embargo, también está en una posición delicada. Como Comandante en Jefe de las fuerzas armadas, Bush tiene el poder para enviar los militares que considere necesarios a Irak, pero el Congreso es el que aprueba los fondos para pagar los despliegues.

Un posible aumento de las tropas requerirá gastos adicionales, por lo que una forma de impedirlo es negarle la financiación.

(Con reportes de EFE, AP y AFP).

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