- Podría estar condenado a quedar fuera de Cooperstown
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McGwire a las puertas del salón
Siempre he creído que los puristas son necesarios por las exigencias que plantean, aunque en muchos casos ni ellos mismos respondan a tales requerimientos. Claro, tienen la ventaja que probablemente, ni buscan récords ni son perseguidores de la excelencia.
Debe resultar cómodo desde la butaca de lo común, ser un cuestionador implacable de los “súper”, esos que se lanzan tras el estrellato.
A pocos días de conocerse quiénes entrarán al Salón de la Fama en este 2007, los puristas han colocado a Mark McGwire contra la pared, acusándolo de ser un jonronero tramposo en busca de establecer marcas.
McGwire nunca ocultó que usaba andro, cuando no existía prohibición, y no fue extraño verlo superar la barrera de los 60 jonrones, porque cuando fue un novato en 1987, sin andro, sin tanta musculatura, disparó 49, una cifra récord, sin entrar en acción en el último juego de la temporada por el nacimiento de su primer hijo.
¿Cuántos novatos usando andro y trabajando horas extras en el gimnasio podrían superar la marca de aquel McGwire lejos de toda sospecha?
Así que no fue raro verlo batear 70 y 65 cuadrangulares en temporadas consecutivas durante los años 1998 y 1999, porque previamente había conectado 52 y 58 en el 1996 y 19 97, cuando fue trasladado de los Atléticos de Oakland a los Cardenales de San Luis.
El mundo sigue siendo redondo, pero ya no viene en caja cuadrada. Se ha demostrado que cada una de las finalistas en los certámenes de Miss Universo son sometidas a necesarias modificaciones en busto, caderas, cejas, pómulos y tantos otros detalles que suman puntos.
La mujer más bella del planeta es producto de alteraciones, y sin tener enfrente un pitcher capaz de lanzar 100 millas, como ocurre con los bateadores.
¿Cuántos de los mejores alumnos que ustedes han conocido, no tomaron revitalizantes o pastillas necesitadas de receta médica para tomar más horas de estudio y ganar batallas entre lo mejor de lo mejor? ¿son profesionales tramposos y no deberíamos confiar en sus notas?
El crecimiento del nivel de competencia plantea retos terribles. Hoy, abrirse paso entre la excelencia, es más difícil que nunca.
¿Cómo es posible que Barry Bonds sea tan destructivo a una edad inapropiada? Seguro ha necesitado del uso de esteroides. Pero, ¿y Roger Clemens lanzando llamaradas a los 44 años, siendo más efectivo sin muestras de desgaste? Podría el gran pitcher estar recibiendo ayuda extra en su fortalecimiento.
Y ellos se enfrentan en uno de tantos duelos entre lo mejor de lo mejor. Es en esos momentos en que prevalecen las habilidades, sobre todo en el beisbol, que no es deporte de una vía como el atletismo, la natación o las pesas, porque si se trata de un bateador, hay un hombre a 60 pies y 6 pulgadas tratando de frustrarte y otros 8 atentos para frustrarte con sus recursos defensivos.