100% positivos

“Todo me sale mal”, “¡Qué mala suerte tengo!”, “¿Por qué me tuvo que pasar esto a mí?”. Si estas frases comúnmente repetidas forman parte de su vocabulario diario, es hora de que trate de evitarlas lo más que pueda. Este será el primer paso para eliminar de su vida el negativismo que tanto nos agobia. […]

“Todo me sale mal”, “¡Qué mala suerte tengo!”, “¿Por qué me tuvo que pasar esto a mí?”. Si estas frases comúnmente repetidas forman parte de su vocabulario diario, es hora de que trate de evitarlas lo más que pueda. Este será el primer paso para eliminar de su vida el negativismo que tanto nos agobia.

Atribuir los hechos desagradables al destino o la mala suerte es una costumbre muy impregnada en nuestra cultura, explica la psiquiatra Gioconda Cajina.

“Por lo general, quienes piensan de esta manera están débiles del espíritu, la fe y la esperanza. Tienden a resignarse o aceptar con rabia los acontecimientos”.

Asimismo, estos sentimientos son característicos de las personas conformistas que se justifican de algo que no quieren enfrentar, puesto que de no ser así tendrían que aceptar que somos realmente los únicos responsables de nuestras acciones, lo cual resulta en una enorme carga de llevar.

El consejo de la experta es no encasillarnos en esta filosofía, pues resta poder de decisión a las personas ante determinadas circunstancias.

Ahora, cuando acontezca algo desagradable, no debemos caer en depresión, sino analizar qué podemos hacer para que no vuelva a pasar.

Por su parte, la doctora Luz de María Meléndez nos llama a entender que si creamos condiciones positivas muchas cosas saldrán como deseamos. En cambio, las personas negativas siempre están pensando que algo malo les puede suceder y se sugestionan tanto que lo creen y les pasa lo peor.

“Nada sucede por casualidad, sino por causalidad. Es decir, todo sucede porque de una u otra forma hemos trabajado para ello”, enfatiza.

El futuro no puede ser decidido por la buena o la mala suerte. Deténgase a pensar en quienes fracasan en la vida y comprobará que quienes dicen tener mala suerte son personas inseguras y pesimistas.

Pero quien estudia, trabaja, planifica y traza metas es muy probable que triunfará en su vida. Así una persona dispuesta a superar los obstáculos tendrá “buena suerte”.

Nosotras

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