- El presidente cubano en funciones reivindica su propio estilo con debate y decisiones colegiadas
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Cinco meses después de asumir provisionalmente el poder en Cuba, Raúl Castro dejó claro que no pretende imitar a su hermano Fidel y definió las líneas de un nuevo estilo de gobierno basado, dijo, “en el debate y las decisiones colegiadas”.
Ante cerca de un millar de jóvenes reunidos en la clausura del Congreso de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), el ministro de Defensa sorprendió la noche del miércoles con un discurso improvisado en el que relató anécdotas infantiles de los hermanos Castro mezcladas con mensajes políticos contundentes.
“FIDEL ES INSUSTITUIBLE”
Fidel Castro, afirmó, “es insustituible, salvo que los sustituyamos entre todos juntos, cada uno en su lugar” y “el sustituto sólo puede ser el Partido Comunista de Cuba (…), hoy, mañana y siempre”.
Tras casi medio siglo de liderazgo indiscutible, Fidel Castro, de 80 años, se vio obligado a delegar el poder en su hermano menor el pasado 31 de julio, tras una intervención provocada por una enfermedad declarada “secreto de Estado”.
Considerado más pragmático que el líder cubano aunque con una personalidad menos carismática, Raúl Castro aprovechó su encuentro con los más jóvenes cuadros de la revolución para sentar las bases del nuevo estilo del gobierno con una premisa clara: “Cuando alguien trata de imitar, fracasa”.
ESTILOS CONTRASTADOS
Partiendo de esta máxima, dibujó las líneas de su modelo de gestión, que contrasta con la fórmula de toma unipersonal de decisiones y los largos discursos de Fidel Castro, quien, según algunos de sus biógrafos, llegó a batir un récord de nueve horas ininterrumpidas.
Raúl Castro recordó que desde que asumió provisionalmente el poder estableció que “no tenía que estar haciendo todos los resúmenes ni hablar en todos los actos”.
“Esa línea es la que debemos seguir”, dijo. “Los discursos se colegian con los cuadros más empapados del tema” y para los “asuntos importantes del Consejo de Ministros solemos hacer igual”.
Un modelo de toma de decisiones que, apuntó, aplica también con la cúpula del Ejército que lidera desde hace casi medio siglo.
En la vida militar, hay un mando único “pero eso no quiere decir que cualquier jefe puede decidir lo que quiera”, señaló Raúl Castro, que animó a los jóvenes a “discutir hasta la saciedad”, aunque, “en el lugar adecuado, el tiempo oportuno y la forma correcta”.
“De las discrepancias siempre saldrán las mejores decisiones”, afirmó.
Además, “no es necesario pronunciar discursos largos como hace Fidel”, dijo el presidente interino de Cuba, durante una intervención de poco más de media hora.
HABLA DEL RELEVO GENERACIONAL DE LA CÚPULA
Consciente del problema generacional que existe en la cúpula del poder, el general Castro, de 75 años, lanzó también un mensaje claro para los jóvenes.
“Nosotros estamos concluyendo el cumplimiento de nuestro deber, hay que darle paso a nuevas generaciones o seguirle abriendo paso a nuevas generaciones, paulatinamente”, afirmó.
Los “históricos” que fundaron la revolución, comandados por Fidel, tienen entre 70 y 80 años de edad y están llegando al final de su misión.
“Queramos o no, ya nosotros estamos concluyendo el cumplimiento de nuestro deber”, dijo Raúl, de 75 años, ante casi 1,000 jóvenes que concluyeron el miércoles en La Habana el Congreso de la Federación Estudiantil Universitaria.
La intervención de Raúl Castro, el segundo discurso marcadamente político que pronuncia desde que asumió el poder, no ha dejado indiferentes a diplomáticos y observadores.
En sus primeros cinco meses de gobierno, Raúl Castro ha subrayado la importancia del papel del Partido Comunista de Cuba y ha lanzado un mensaje conciliador a Estados Unidos, el mayor enemigo de la isla.