El Congreso de El Salvador aprobó la noche del miércoles una ley para combatir al crimen organizado, que contempla el establecimiento de tribunales especiales para juzgar delitos “complejos” como homicidios y extorsión, informaron fuentes parlamentarias el jueves.
La nueva normativa, que aún debe de ser sancionada por el presidente Elías Antonio Saca y publicada en el Diario Oficial para su entrada en vigencia, fue aprobada por 49 votos del total de 84, entre ellos los de la gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena), 14 en contra, 1 abstención.
Veinte de los 32 diputados del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) votaron en blanco, pese a que se oponían a la ley, que había sido exigida por el embajador de Estados Unidos en El Salvador, Douglas Barclay.
Además de la creación de tribunales para juzgar delitos “complejos”, la nueva ley permite a la Policía que realice operaciones encubiertas y utilice en las mismas mecanismos de apoyo como grabaciones de audio o vídeo para ser utilizados como elementos de prueba en los tribunales especiales, entre otros aspectos.
La ley crea juzgados especiales de Instrucción y de Sentencia, así como cámaras especiales de lo Penal, las cuales tendrán sedes en las ciudades de San Salvador, Santa Ana y San Miguel, las más importantes del país.
La nueva normativa define el crimen organizado como “aquella forma de delincuencia que se caracteriza por provenir de un grupo estructurado de tres o más personas, que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos: homicidio, secuestro y extorsión”.
La Fiscalía General de la República tendrá potestades más amplias, ya que tras la investigación del delito determinará si procede que se juzgue a los imputados en tribunales comunes o especiales.