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Corresponsal/Matagalpa
Los rayos solares penetran por el deteriorado techo del reclusorio, igual que la esperanza trasciende a través de las palabras que balbucea el anciano reo: “¡Claro! Yo quisiera salir de aquí”. Era uno de los 56 privados de libertad que en todo el país estaban propuestos para ser indultados en esta semana, pero entonces desconocía que la Asamblea Nacional postergó para el próximo año la aprobación de los indultos.
Por eso, José Ángel Guido Castro, de 89 años, tendrá que seguir bajo el régimen laboral en el Sistema Penitenciario Regional (SPR) de Waswalí, cinco kilómetros al suroeste de la ciudad de Matagalpa, donde lleva casi 10 años interno, olvidado por sus familiares.
“Sí, tengo familia, pero no se acuerdan de mí. Tengo unos primos, unos sobrinos, un hermano, (pero) aquí no se asoman (…) estoy solito. Sólo con Dios estoy aquí”, dice José Ángel, asomando el rostro a través de las frías rejas del área de cocina del SPR de Waswalí. Y añade: “Yo quisiera salir (…) me gustaría ir a trabajar”.
En las incomodidades de la prisión, José Ángel reconoce que ha entablado amistad con otros reos, quienes le han tomado cariño y contrastando su segundo nombre le llaman “La Sombra” o “La Sombrita”.
POR ASESINATO ATROZ
Pero José Ángel sabe que apenas ha cumplido con la tercera parte de su condena: 30 años de prisión, sanción que le fue impuesta en un Juzgado de Distrito Penal de Jinotega por el delito de asesinato atroz en perjuicio de Cresencio González Rizo, quien fue decapitado a machetazos en mayo de 1997.
Según registros del SPR, el suceso ocurrió en la comarca La Laguna, jurisdicción de Pueblo Nuevo, Jinotega.
“Era amigo mío (la víctima), pero al aparecer muerto me lo echaron a mí”, dice José Ángel, explicando que “fue en el Valle donde vivía yo, en La Laguna. Yo andaba paseando con él porque éramos amigos, pero se pone a beber guaro (licor) y le digo: ‘vámonos, vámonos’, pero se me embola (embriaga) y me dice: ‘déjeme aquí’, en la carretera, y allí se quedó”.
Añade: “Me fui a la posada donde dormía yo, pero después él apareció muerto (y) como sólo yo anduve con él, entonces me lo echaron a mí (…) y aquí estoy, en mayo ajusto 10 años aquí”.