Los jefes militares, amigos y familiares acompañaron al ex dictador en la capilla ardiente. (LA PRENSA/AP/S. Llanquín)

Sin funerales de jefe de Estado

Miles desfilaron ayer para ver por última vez a Augusto Pinochet [doap_box title=»Jueces lamentan muerte en impunidad» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El juez español de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que en octubre de 1998 logró que el dictador chileno Augusto Pinochet fuera detenido en Londres, lamentó el lunes que la muerte del dictador chileno haya impedido […]

  • Miles desfilaron ayer para ver por última vez a Augusto Pinochet
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El juez español de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que en octubre de 1998 logró que el dictador chileno Augusto Pinochet fuera detenido en Londres, lamentó el lunes que la muerte del dictador chileno haya impedido que sus víctimas recibieran una «reparación y la justicia de una sentencia».

En octubre de 1998, el juez emitió una orden de detención y extradición a España contra Pinochet, que se encontraba en Londres y a quien acusaba de los delitos de genocidio, terrorismo y torturas durante su dictadura (1973-90).

El juez Juan Guzmán Tapia, que abrió el primer proceso en Chile contra Pinochet, tiene la convicción de que el ex dictador murió en deuda con la justicia.

Guzmán Tapia ya «tenía esa convicción» desde el juicio en el que por primera vez un magistrado chileno puso bajo arresto a Pinochet, durante seis semanas, entre febrero y marzo de 2001. Cuando enfrentó al juez en los interrogatorios, Pinochet negó haber ordenado los más de 100 asesinatos que cometió la «Caravana de la Muerte», una comitiva militar que recorrió el país en los comienzos de su dictadura (1973-1990).

«Pero usted sabe que la mayoría de las personas que son interrogadas por crímenes niegan su participación en los hechos», recuerda el juez, al reafirmar su certeza sobre la responsabilidad criminal del fallecido ex dictador.

Postura oficial

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Ejército le rendirá honores. Sólo él y el libertador O’Higgins detentaron grado de capitán general

SANTIAGO/ AFP

En la declaración más fuerte del gobierno, el ministro del Interior, Belisario Velasco, dijo que Pinochet fue “un clásico dictador de derecha, que violó gravemente los derechos humanos y que se enriqueció; esa ha sido la tónica de los dictadores de derecha en América Latina”.

Los restos del ex dictador chileno Augusto Pinochet reposaron el lunes en capilla ardiente en la Escuela Militar de Santiago, a la espera de su funeral este martes, que no tendrá honores de Estado y sí el más estricto protocolo militar, en un país dividido sobre su legado.

Un día después de su muerte, centenares de chilenos hicieron largas filas el lunes para poder observar el ataúd, con el cadáver del ex dictador en traje militar y con las insignias correspondientes al grado de capitán general del Ejército chileno, un grado que sólo ostentan él y el libertador Bernardo O’Higgins.

A un costado se instalaron dos cirios y una guardia de honor con cadetes que cuidarán el cadáver de Pinochet hasta el momento de su funeral, previsto para las 11H00 locales del martes (08H00 en Nicaragua), con una última misa que se realizará en el patio Alpatacal de la Escuela Militar, según informó el Ejército.

Pinochet recibirá todos los honores militares, pero su funeral no tendrá el carácter de una ceremonia de Estado ni habrá duelo nacional, según decisión de la presidenta Michelle Bachelet, una de los 28,000 chilenos torturados durante la dictadura (1973-1990).

La mandataria dejó entrever que no dispuso un funeral de Estado para Pinochet, porque pensó “en el país”.

“Cuando no existen normas, leyes previstas para determinadas situaciones, los gobernantes tenemos que tomar decisiones pensando en el país”, afirmó.

Los restos del ex dictador serán trasladados en helicóptero hasta el crematorio del Cementerio Parque del Recuerdo, para su incineración y luego las cenizas serán entregadas a su familia, que probablemente las trasladará hasta su finca de descanso de Los Boldos, en la costa central chilena, que él consideraba su lugar de veraneo favorito.

El Ejército no ha especificado si la ceremonia fúnebre tendrá un carácter público o privado, aunque se espera que un gran número de simpatizantes del ex dictador lleguen hasta la Escuela Militar.

El gobierno se prepara para controlar las manifestaciones de los detractores de Pinochet para evitar que se repita la situación del domingo cuando las manifestaciones se desbordaron tras conocerse su fallecimiento. Las escaramuzas dejaron 43 policías heridos y 99 detenidos.

Tras los desmanes del domingo, Santiago parecía haber regresado a su rutina este lunes. En algunos lugares se veían las secuelas con ventanales rotos, teléfonos arrancados y materiales incendiados.

Este lunes los dirigentes políticos mostraron hasta qué punto el tema los divide: mientras la izquierda condena un régimen que durante 17 años provocó la desaparición de más de 3,000 personas, la derecha privilegia el legado económico de Pinochet que, dicen, generó la base del llamado “milagro chileno”.

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