GUATEMALA/AFP
Guatemala, con el 60 por ciento de sus casi 13 millones de habitantes indígenas, lanzó una política para eliminar la discriminación y el racismo que sufre este sector de la sociedad, donde se encuentra concentrada la pobreza y la pobreza extrema.
“Hoy es en verdad un día trascendental en la historia de nuestro país y de nuestros pueblos”, afirmó el vicepresidente guatemalteco, Eduardo Stein, al presentar públicamente la política para la convivencia y eliminación del racismo. La política incluye más de 200 acciones encaminadas a eliminar ese flagelo e involucra a los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Entre las acciones figuran una mayor contratación de profesionales indígenas, así como incrementar el presupuesto para la educación bilingüe y apoyar instituciones que promuevan la eliminación de la discriminación y el racismo.