Corresponsal/Triángulo Minero
Decenas de pobladores del Triángulo Minero visitaron ayer a sus muertos en los cementerios de Rosita, Bonanza, Siuna, Waslala, Prinzapolka y Mulukukú, en la Región Autónoma del Atlántico Norte, como parte de la tradición que se realiza cada año en el Día de los Difuntos.
En Siuna se olvidaron de la política para darle un tiempo a los difuntos y desde tempranas horas de la mañana familias completas salían de sus casas para dirigirse al campo santo, a llevar flores y coronas que son traídas de la capital de Nicaragua.
A pesar de la crisis económica que tienen los siuneños, dejaron parte de sus ingresos para comprar arreglos florales que este año sus precios oscilaron entre los treinta córdobas y los ciento cincuenta.
Adrián Puerta Chavarría llegó al cementerio de Siuna con su mamá.
“Hay bastante lodo, se debería invertir más para que los pobladores puedan visitar a sus seres queridos en mejores condiciones”, dijo.
El padre Wilberto Lancer, párroco de la Iglesia Católica, realizó una misa campal en el cementerio a las 11:00 a.m. donde asistieron feligreses católicos.