Experiencias recientes de la tributación en numerosos países ponen de manifiesto la búsqueda de impuestos directos que sean menos complejos y más fáciles de recaudar, pero sin apartarse de su objetivo de redistribuir la riqueza.
En las últimas dos décadas han surgido tres modalidades o tendencias en materia de tributación directa.
Impuesto Lineal (Flat Tax). Bajo esta modalidad todos los ingresos, tanto salariales como de capital (intereses, dividendos, regalías, etc.) de los individuos se integran en una única base imponible y tributa a un tipo único, una vez hechas las deducciones que pueden variar según las circunstancias personales y familiares de cada contribuyente.
En algunos países se aplica el mismo tipo único al consumo. Como parte de esta propuesta, pero de menor aplicación, también se ha recomendado una tasa única aplicable al flujo de caja de las empresas.
Impuesto Dual sobre la Renta. En esta propuesta no todos los ingresos se graban de la misma forma, pero se hace un esfuerzo por agruparlos en dos grandes categorías. Las rentas salariales tributan a una tarifa progresiva mientras las rentas de capital lo hacen a un tipo único.
El tipo único que grava las rentas de capital coincide, en algunos países, con el tipo proporcional de impuesto sobre sociedades para evitar prácticas de arbitraje fiscal, donde se produce un intercambio de la identidad entre empresas o personas para estar sujetos a la menor tasa.
Reforma Fiscal Verde. La preocupación por el medio ambiente ha dado paso a una asociación entre cambios tributarios y protección ambiental.
El objetivo de este tipo de reforma es reducir los impuestos que más distorsionan la economía y a su vez promover una mejoría de la calidad ambiental mediante nuevos impuestos.
Este efecto se conoce como “doble dividendo de la reforma verde”. En este caso los impuestos directos disminuyen y aumentan los impuestos selectivos al consumo de los productos considerados contaminantes.
Impuesto lineal (Flat Tax): Simplificación del sistema tributario. Menores tasas impositivas como resultado de la eliminación de privilegios fiscales. Pero ofrece poca progresividad en el sistema tributario. Se ha aplicado en Estonia, Lituania, Letonia, Rusia, Serbia, Ucrania, Georgia y Eslovaquia.
Impuesto Dual sobre la Renta: Permite un sistema más homogéneo y racional de tributación de todas las rentas del capital, pero podría fomentar el “arbitraje tributario”. Se ha aplicado en Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Holanda y España a partir del 2007.
Reforma Fiscal Verde: Discrimina impositivamente las actividades y productos relativamente más contaminantes, aunque incentiva el desarrollo y adopción de tecnologías limpias. Pero la imposición ambiental puede elevar el precio de bienes y servicios de primera necesidad, lo cual tiene efectos distributivos negativos. Se ha aplicado en Suecia, Dinamarca, Holanda y España.
En América Central los sistemas tributarios son altamente ineficientes, complejos en su interpretación y adolecen de excesivos privilegios fiscales, lo cual disminuye su capacidad de generar ingresos al Estado.
Además, carecen de una orientación hacia la conservación del medio ambiente.
Ante este panorama se hace imprescindible rediseñarlos, comprendiendo que no existe una receta única para su adaptación sino reformas acordes a la realidad social y económica de cada país tomando en cuenta su contexto regional.
Economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi)