Si bien es cierto que la hipocondría puede tener sus orígenes en la niñez, muchas personas buscan beneficios secundarios porque han visto que el rol de enfermos les da beneficios. Si está enfermo no tiene culpa de nada, si está enfermo no va a trabajar, entonces van a desarrollar síntomas para obtener beneficios secundarios; así que también es una forma de sacar determinadas ventajas.
Según el siquiatra Nelson García, con los niños ocurre que los padres magnifican los síntomas de sus hijos, se ausentan de la escuela y se los consiente y así van creciendo y cuando llegan a adultos constantemente buscan información para poder racionalizar las sensaciones que experimentan, ya que de niños la información que tienen es vaga pero los padres se encargan de fortalecer esa conducta y van creciendo con esa actitud, hasta el punto de aprender a desarrollar síntomas y hablar de los mismos.
Por otra parte, el especialista afirma que se ha encontrado con que los niños que han observado en la familia a un ser querido que ha padecido de una enfermedad grave, pueden desarrollar el trastorno cuando sienten algo parecido a los síntomas que vieron. El sentimiento es de vulnerabilidad como ser humano y provoca ansiedad, desesperación y, por ende, disminución de su calidad de vida.