“El Toro” cumplió, pero…

[email protected] El púgil chontaleño Santos “El Toro” Benavides cumplió la noche del sábado, al derrotar al venezolano Antonio Cermeño, dos veces ex campeón del mundo, en una de las peleas que mayor interés ha provocado entre la afición nacional. Benavides subió al ring, arremetió con su característico estilo “arranca cabezas”, se plantó en un choque […]

[email protected]

El púgil chontaleño Santos “El Toro” Benavides cumplió la noche del sábado, al derrotar al venezolano Antonio Cermeño, dos veces ex campeón del mundo, en una de las peleas que mayor interés ha provocado entre la afición nacional.

Benavides subió al ring, arremetió con su característico estilo “arranca cabezas”, se plantó en un choque cuerpo a cuerpo y terminó con los brazos en alto cuando Cermeño abandonó en el quinto asalto, supuestamente afectado por una lesión en una de sus manos, aunque todos vimos que no contaba con las condiciones físicas para seguir.

Aunque ganó, “El Toro” nuevamente mostró algunos deficiencias en su planteamiento boxístico.

Es cierto que el chontaleño Benavides nunca llegará a tener el estilo boxístico de su coterráneo Adonis Cruz, un estilista de primera calidad. Pero debe mejorar su defensa o mejor dicho sacar a relucir parte del trabajo que realiza en el gimnasio.

Arnulfo Obando, entrenador de Benavides, lució molesto la noche del sábado pese al triunfo de su pupilo. Declaró que no pone a prueba todo lo trabajado en largas sesiones de entrenamiento, se olvida de lo trabajado y pierde la perspectiva cuando siente los puños de sus rivales.

Benavides debe entender que en el boxeo no sólo importa lanzar golpes “matadores”. Eso debe dejarlo a Mike Tyson en sus mejores tiempos o George Foreman que construyó una impresionante carrera por el descomunal poder de sus puños.

El chontaleño debe centrarse en ordenar su ataque, sacar con mejor precisión sus golpes y mostrar algunas mejorías en su defensa.

Rosendo Álvarez es uno de los mejores ejemplos de mejoría en el ring. Rosendo no sabía lanzar con precisión sus golpes en sus primeras peleas profesionales, pero mejoró su técnica, ordenó su ataque y con el poder de sus nudillos, rápidamente se convirtió en uno de los más temidos peleadores de las divisiones pequeñas.

Tanto así, que lo vimos tumbando en su primera pelea a Ricardo “Finito” López, algo que sólo él logró en el boxeo profesional.

Es cierto que Rosendo tuvo a un entrenador como Rigoberto Garibaldi, de Panamá, que lo hizo saltar a mayores niveles de eficacia.

Benavides tiene a Obando, pero éste entrenador se dedica por entero a pulir sus condiciones, a sudar horas y horas en el gimnasio, pero todo lo planificado, Benavides no logra emplearlo a la hora del campanazo inicial.

Al parecer, Benavides quiere noquear de un solo golpe, pulverizar a sus rivales. El gimnasio lleno, el bullicio de la gente, la música estridente le hacen perder la perspectiva y es ahí en donde debe mejorar.

Debe repasar algunos vídeos de las peleas de Alexis Argüello, quien iba minando a sus rivales, round tras round, para imponerse con categoría.

Santos está en un buen momento de su carrera. El público lo sigue en cada una de sus presentaciones, cuenta con un gran respaldo, pero debe poner más de su parte para el desarrollo técnico. Es cierto que nunca será un estilista, pero la defensa es necesaria si pretende llegar a las máximas esferas del pugilismo rentado.

Para comentarios o sugerencias:

Deportes

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí