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Corresponsal/ San Francisco
Como es tradición en las últimas tres décadas, la comunidad nicaragüense residente en los condados del norte de California, inició en el segundo domingo del mes, las fiestas agostinas en honor a Santo Domingo.
Los nicaragüenses realizaron desde kermes, tardeadas bailables y hasta pic nic dedicados al venerado y milagroso Santo Domingo de Guzmán, santo patrono de los managuas, pero que aquí es el santo de todos los nicas.
en GRANDE
Decenas de familias nicaragüenses y de otras nacionalidades, llegadas de los nueve condados del norte del Estado, se dieron cita el domingo 12 de agosto en los salones del auditorio de la histórica iglesia Mission Dolores de San Francisco, para celebrar en grande a Santo Domingo.
Las actividades iniciaron con una misa, posteriormente se realizó una tardeada bailable amenizada por los legendarios Ramblers.
Los sones de marimba y expresiones danzarias propias de Nicaragua estuvieron a cargo del Ballet Folclórico Flor de Sacuanjoche, al que una emergencia de último momento le impidió presentar a todos sus integrantes.
A LO NICA
Los más de trescientos nicaragüenses (según boletos de entrada vendidos) no sólo bailaron, sino también disfrutaron de un variado menú de comida criolla nacional, desde vigorón, gallo-pinto y baho.
La organización de esta festividad estuvo a cargo del Grupo Inmaculada Concepción, de la Mission Dolores, que con los fondos obtenidos se prepara para celebrar otra de las tradiciones de Nicaragua: la celebración de La Purísima, en el mes de diciembre.
MÁS FIESTA
Y es que la festividad en honor a Santo Domingo de Guzmán pica y se extiende. El fin de semana, el Comité Juan Pablo II realizó su tardeada en los salones de la Catedral Santa María, de San Francisco, en 1111 de la calle Gough, esquina con Geary, en el centro de la ciudad, a partir de la 1:00 p.m.
Dicha fiesta estuvo amenizada por el grupo pinolero de Héctor y Marlene Silva, el Ballet Folclórico Moralimpia y con las tradicionales comidas criollas.
El evento tiene como fin recaudar fondos para el Instituto de Capacitación Juan Pablo II de Managua, que dirige monseñor Silvio Fonseca.