CORRESPONSAL/ CARAZO
Una sintomatología valorada clínicamente como un problema de gastritis y parasitosis intestinal en la paciente Marlene del Carmen Bustos López, de 37 años, habitante del municipio La Concepción, Masaya, resultó ser una apendicitis aguda que puso su vida en peligro.
El caso se registró en el hospital privado Antonio Román Matus In Memoriam, (Harmin), de Jinotepe y, según la paciente, acudió al centro donde tiene contrato con el Instituto de Seguridad Social, (Inss), el pasado 10 de agosto, dado que sentía dolor en la boca del estómago.
Dijo que la atendió la doctora Sayonara Samcam y luego de examinarla le mandó practicarse un examen de biometría. Bustos asegura que le diagnosticaron parásitos o una alergia estomacal, por lo que le mandaron tomara Tinidazol, Cinitina y Albendazol y le dijeron que se fuera a su casa.
Asegura que el malestar continuó y ya le costaba caminar, por lo que al día siguiente regresó a pasar consulta, pero le mandaron el mismo tratamiento y le extendieron una cita para el 14 de agosto para que fuera valorada por un cirujano.
La doctora Samcam, al respecto, dijo que el resultado del examen de sangre reflejó que la paciente presentaba 15 por ciento de “Eucinófilos”. “Éstos se aumentan cuando hay parásitos en la persona y por alergias y, como ella me dijo que tenía tres años de no desparasitarse, le mandé el tratamiento”, dijo la doctora.
Asegura que la paciente regresó al siguiente día. “La volví a examinar y dijo que el dolor le había disminuido, aunque le dolía levemente la boca del estómago, no había diarrea ni náuseas que son signos de apendicitis y se fue con el mismo diagnóstico”, dijo Samcam.
En tanto, Bustos señala que el dolor continuaba por lo que el sábado 12 fue al Hospital Santiago, de Jinotepe, donde fue operada de emergencia por que resultó con una apendicitis avanzada. La paciente dijo sentirse molesta y que las autoridades del Hospital Harmin y del INSS de Carazo.
El doctor Julio Sánchez, cirujano de ambos centros asistenciales, dijo que, en sus 14 años de experiencia, se ha encontrado con muchos casos iguales donde un paciente se presenta con síntomas atípicos que cualquier cosa puede parecer, menos apéndices. Una apendicitis puede parecer un quiste de ovario torcinado, enfermedad pélvica inflamatoria, abscesos pélvicos o cólicos renales, pero menos una apéndices, dijo.