- Entre las prioridades de Francisco Aguirre está promover el intercambio estudiantil entre ticos y nicas
CORRESPONSAL / COSTA RICA
El riesgo que tomó hace tres años el nicaragüense Francisco Aguirre Arancibia, cuando se vino a estudiar a la Universidad Nacional de Costa Rica (Una), ahora se disuelve mientras realiza actividades de hermanamiento entre costarricenses y nicaragüenses, mediante el intercambio académico.
Este joven de 25 años, oriundo de un barrio oriental de Managua, decidió dejar la carrera de Administración Turística y Hotelera que cursaba en la Universidad Politécnica de Nicaragua para incursionar a la Escuela de Artes Escénicas de la Una, bajo el riesgo que sus padres no lo apoyaran, pero ahora la historia ha cambiado.
su labor estudiantil
Luego de vencer dificultades económicas durante su primer trimestre, hace tres años, ya que los estudiantes extranjeros en universidades públicas pagan el doble que los nacionales, este carismático nicaragüense se ha ganado con trabajo el respeto de compañeros y maestros, al punto de ser elegido como secretario de asuntos internacionales de la Federación de Estudiantes de la Una (Feeuna).
Pero además funge como secretario adjunto para asuntos internacionales de la Federación de Estudiantes Universitarios de Centroamérica (FEUCA).
Ubicado en esas posiciones, Aguirre ha logrado promover el intercambio estudiantil con universidades de Nicaragua, pero también ayuda a estudiantes necesitados de alimentación o becas, y la dirigencia estudiantil es una faceta que le agrada porque considera que los problemas de los estudiantes se resuelven dialogando.
PROBLEMAS SE RESUELVEN HABLANDO
“Hay mucha diferencia con el movimiento estudiantil de Nicaragua, porque aquí los problemas se resuelven en una mesa de negociación, los estudiantes no están acostumbrados a tirarse a las calles y cerrarlas. En Costa Rica ves muy poco que los estudiantes universitarios cierran una calle para protestar”, señala.
Relata que su incursión al movimiento estudiantil fue, en primera instancia, por el incentivo de compañeros de estudio, que quisieron ayudarle para que obtuviera una beca de exoneración de pagos.
“Luego, poco a poco, fui viendo las debilidades del movimiento y las malas actuaciones de algunos docentes, lo que me llevó a incursionar más como representante estudiantil”, relata.
“Ahora mi trabajo en la secretaría de asuntos internacionales es mantener la comunicación con los representantes estudiantiles del área centroamericana, promover a escala internacional a la Federación de Estudiantes, promover el intercambio estudiantil, informar a la comunidad estudiantil de las becas disponibles”, explica.
TrABAJANDO PARA TODOS LOS ESTUDIANTES
Se siente satisfecho por el trabajo, porque además de ayudar a compañeros le ha ayudado a crecer como persona, porque a su juicio, un estudiante no sólo deber asistir a clases y regresar a casa, sino ser parte de su universidad y participar en decisiones.
“La dirigencia me ayudó a conocer más de las autoridades de la universidad y de los directores administrativos. Ante ellos la imagen que tengo es muy buena. Por darte un ejemplo, el vicerrector de vida estudiantil quiere que trabaje con él en ciertos programas que tiene esa área”, dice.
Añade que “ser un dirigente estudiantil me ha ayudado muchísimo, pero he tratado de trabajar por y para los estudiantes, y no llegar a sentarme a una oficina a esperar que lo busquen para que realice un trabajo. Me gusta mucho realizar propuestas de trabajo concretas y las he logrado ejecutar”, añade.
SUS METAS
Aguirre Arancibia dice que parte de sus metas es concluir su carrera de teatro, pero a la vez iniciar el próximo año estudios de relaciones internacionales y seguir escalando peldaños dentro de la Feeuna.
Dice que durante estos tres años se ha logrado posesionar en la universidad. “Con mi trabajo he demostrado que los nicaragüenses venimos a Costa Rica a hacer cosas y no a que nos regalen sin hacer nada a cambio”, dice.
Apoyado
Agrega que ha tenido la fortuna de trabajar y estar vinculado con compañeros que le han brindado su apoyo, a pesar de ser nicaragüense.
“Recuerdo que durante los períodos de clases, cuando salía al tapete el conflicto por el San Juan, así como en el caso del nica que falleció por el ataque de dos perros en la ciudad de Cartago, mis compañeros me preguntaban mi opinión, sin generar polémica”.