- Es un escritor que ha logrado difundir su mensaje, traspasando la barrera del idioma. Sus libros han sido traducidos a 61 idiomas y son un remanso de paz y esperanza. Sus protagonistas son guerreros de la luz que libran batallas contra la mediocridad
El mismo Paulo Coelho (1947) es un ejemplo del guerrero que lucha contra viento y marea para cumplir su sueño personal, contra la voluntad social y familiar, contra lo establecido. Tras tocar infinidad de puertas, componer canciones para otros y buscarse la vida, logró marcar un récord Guiness de ventas con su libro El Alquimista.
Coelho quien comparte su vida desde 1979 con la artista plástica brasileña Christina Oiticica publicó su más reciente libro, El Zahir, en agosto del 2005, que narra la historia de un famoso escritor cuya mujer lo abandona, llevándolo a enfrentar sus obsesiones y a explorar, una vez más, el camino del conocimiento personal.
Actualmente, el escritor brasileño realiza una peregrinación al corazón de Rusia en el Tren Transiberiano, el mítico ferrocarril que recorre 9,288 kilómetros de Moscú a Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia.
UN LOCO POSITIVO Y UN PEREGRINO
¿Quién era y quién es Paulo Coelho?
Era y sigue siendo un loco pero un loco positivo. Siempre digo que soy un peregrino, soy una persona que de alguna manera pasa por esta vida, mira y observa lo que hay a su alrededor. La forma en que logro compartir todo esto es a través de la literatura, de mis libros. He adoptado la tradición de los antiguos escritores que consistía en viajar y contar.
¿Qué lo llevó a escribir?
Mi leyenda personal. Es decir, escribir fue siempre mi sueño, pero lo postergaba porque lo creía imposible: cuando le conté a mi familia que quería escribir, me dijeron que antes debía estudiar derecho y ganarme la vida de otra manera porque según mi madre nadie vivía de la literatura y creí en lo que me decía y le obedecí.
Esa época coincidió con el surgimiento del movimiento hippie y empecé a viajar y a partir de ahí percibí que las murallas y las barreras las construía yo en mi vida. Pasó mucho tiempo hasta que tuve el valor de escribir mi primer libro porque también tenía miedo, miedo a la derrota porque sabía que cuando uno lucha por sus sueños, el fracaso es mucho más doloroso.
Por tanto, fui postergando el momento de escribir hasta que hice el Camino de Santiago (en Galicia, norte de España), que fue el gran cambio de mi vida, fue allí donde me dije: o lo hago ahora o nunca. Funcionó y es ahora cuando vemos los resultados de esta lucha, no obstante el inicio fue duro. Cuando publique Diario de un Mago hablando de mis experiencias en el Camino de Santiago, los lectores no mostraron interés. Cuando apareció en el mercado El Alquimista, fue un fracaso total, se vendieron 900 ejemplares. Al final del primer año, el editor sacó el libro del mercado.
En ese momento volví a la calle a tocar todas las puertas buscando otra oportunidad. Pero estaba luchando por mis sueños pese a la devastadora derrota que había sufrido y poco a poco y boca a boca, encontré otro editor y los lectores fueron apoyándome. Siempre hay que enfrentar riesgos cuando luchas por tus sueños, la vida conlleva riesgos.
¿A dónde quiere llegar con la escritura?
Con la escritura busco compartir mi experiencia, compartir mi vida, mi alegría, mi tristeza, siempre compartiendo con el lector. Los lectores ocupan un espacio muy importante en mi corazón. Me gusta salir a encontrarme con los lectores en el camino. Soy consciente de las emociones que genero en la gente, en los lectores, pero también soy consciente de las emociones que la gente produce en mí.
EL CAMINO DE SANTIAGO
¿Hay alguno de sus libros que ocupe un lugar especial en su corazón?
Todos mis libros son especiales para mí, son como los hijos, amas a todos.
¿Ha afectado la fama su ego?
La fama no ha afectado mi ego pero sí ha cambiado mucho mi vida. Hoy puedo ir a Japón y ahí tengo lectores, ya no soy un extranjero para ellos, tengo una conexión con personas de diversas nacionalidades. La fama ha afectado mi vida, la ha afectado en la medida de que me ha dado muchas posibilidades de trabajar en aquello que me gusta, me ha permitido viajar, estar en contacto con las personas, descubrir nuevos destinos, vivir nuevas aventuras, me ha permitido vivir como un peregrino, como un aventurero.
El Camino de Santiago marcó su vida y sus libros. ¿Ha vuelto a recorrerlo?
Hay cosas que uno hace sólo una vez en la vida. El Camino de Santiago lo recorrí como peregrino y caminando una vez, en 1986. Luego he vuelto muchas veces, creo que una de las misiones que tengo en la vida es promocionar el Camino, y por esto he llevado a muchos equipos de televisión de diferentes países, japoneses, brasileños, alemanes, pero siempre en coche. También el Camino es el encuentro y esta vez he querido reunirme con los peregrinos, con las personas que lo transitan.
En todos sus libros hace referencia al camino espiritual. ¿Cómo lo definiría?
Un camino espiritual es aquel donde lo profano no se separa de lo sagrado, es decir es un camino donde las dos cosas caminan de la mano. En Copacabana ves las aceras y son blancas y negras, está el mar junto a las montañas, son contrastes y lo sagrado está en la vida y está en hacer lo que te gusta pero también sabiendo que cada momento de tu vida tiene un sentido, es una forma de rezar.
¿Cómo y cuándo comenzó su camino espiritual?
Comencé el camino espiritual por pura curiosidad, no tenía ningún don especial, era una persona corriente. Pero había vivido intensamente, tenía muchas preguntas sin contestar, muchos cuestionamientos, había pasado por una fase comunista, socialista, la fase atea, agnóstica y me hacía las mismas preguntas que todos nos hacemos: ¿quien soy? ¿Por que estoy aquí, en esta época? Entonces busqué respuestas.
Existen distintos caminos que ofrecen respuestas: el arte, la religión, la ciencia y me decanté por la búsqueda espiritual, donde el movimiento hippie fue de gran ayuda en ese momento, porque salí por el mundo a encontrarme con el budismo, las sociedades secretas. Luego regrese al catolicismo, pero esa búsqueda y esa curiosidad me inculcaron la tolerancia y comprendí que todos los caminos te llevan al mismo lugar, al mismo Dios.
UN DÍA COMÚN Y LA MUERTE
¿Cómo vive un día común y corriente un escritor tan popular como usted?
Tengo dos tipos de día, aquellos en los que estoy viajando paso casi 200 días fuera de mi país donde me levanto a las 7 de la mañana y doy entrevistas, me reúno con los lectores y a veces me tomo un tiempo de anarquía mental, de no cumplir horarios; y luego está mi vida en Brasil, donde me despierto a las 12 del mediodía, desayuno, camino por la playa para mí es fundamental caminar hablo con las personas y empiezo a trabajar en cuestiones burocráticas y es en la noche donde me dedico a escribir, a contestar mensajes, a navegar en Internet, la noche es mi aliada, soy un noctámbulo que le apasiona la noche, es mi momento de intimidad.
¿Cómo interpreta la muerte?
No creo en la muerte como muerte. La vida se acaba y creo que continúa en otros planos, es una compañera que está sentada aquí a mi lado, como decía Carlos Castaneda. Ella me dice: vive este día, no postergues las cosas. Tienes ahora todas las posibilidades frente a ti, todos los cambios, el instante mágico que puede cambiarlo todo.
En su libro Verónica Decide Morir, se habla de suicidio. ¿Ha pensado alguna vez en quitarse la vida?
No, pero he vivido la locura muy de cerca, cuando era joven mis padres me llevaron a un asilo porque pensaban que estaba loco y conocí muy de cerca el mundo de la locura, hasta distinguir entre la locura patológica y la locura, que se confunde con una necesidad que algunos tenemos de ser distintos y eso no es locura, es la capacidad que tenemos de vivir nuestras vidas.
Nunca he pensado conscientemente en quitarme la vida pero al ser una persona que le ha gustado sobrepasar todo tipo de límites, he pasado por situaciones arriesgadas donde he visto la muerte. Esta búsqueda espiritual la he vivido intensamente, por tanto, ha habido lugar para experimentar el lado oscuro, las sectas. Entre los 22 y 26 conocí muchas cosas.
¿Qué tipo de situaciones límite ha vivido?
Como quitarme la ropa y caminar durante horas por el desierto, es la cosa más estúpida que uno puede hacer, o el perderme en la montaña, además, claro de la parte negra, cuando en 1974 los paramilitares me encarcelaron y retuvieron en tres ocasiones.
LOS LIBROS NO SUSTITUYEN LA EXPERIENCIA
Su libro más conocido es El Alquimista. ¿De dónde surge esta novela?
El libro sale del simbolismo, de la metáfora de mi vida, tengo cosas en común con cada uno de los personajes de esta novela, excepto con el alquimista, ya que él lo sabe todo, por tanto no puede aprender nada nuevo. Los libros no sustituyen la experiencia de la vida, sirven para sentirte acompañado en tu realidad.
Usted escribe sobre la condición femenina de la divinidad
Creo que Dios es padre y madre. No creo que Dios sea solamente padre, creo que también es madre, tiene una energía femenina. Todos los seres humanos tenemos energías masculinas y femeninas. Con el transcurso del tiempo y la experiencia he aprendido a aceptar mi lado femenino.
En el libro Brida, usted habla de amor y plantea la posibilidad de que exista una o varias personas que son la otra parte de uno, el complemento perfecto. ¿Existe realmente la otra parte?
Claro que sí, y la reconoces al mirarle a los ojos. He encontrado a mi otra parte y estoy con ella hace 27 años. El amor es todo, es lo que hace mover el cielo, las estrellas, el amor es la fuente del universo y también habita en el ser humano.