Petronila del Carmen Aguirre, más conocida como “La Caimana”. ()

‘La Caimana’, un popular personaje de Campo Bruce

Se llamaba en realidad Petronila del Carmen Aguirre, nacida en el barrio El Infierno, de Managua, cerca de la Plaza del Caimito, donde se construyó el Instituto Ramírez Goyena, destruido por el terremoto de 1972. Ese era su nombre, pero se le identificaba más por el apodo “La Caimana”, en especial en el barrio Campo […]

Se llamaba en realidad Petronila del Carmen Aguirre, nacida en el barrio El Infierno, de Managua, cerca de la Plaza del Caimito, donde se construyó el Instituto Ramírez Goyena, destruido por el terremoto de 1972. Ese era su nombre, pero se le identificaba más por el apodo “La Caimana”, en especial en el barrio Campo Bruce.

Resulta que su padre, José Dolores Aguirre, el popular Tata Lolo, dueño de una conocida cantina en la Carretera Norte, en su juventud comenzó trabajando como cochero en la vieja Managua. La gente decía que era muy tapudo y le pusieron “Lolo Caimán”, cuando creció su hija Carmen, le comenzaron a decir “La Caimana”, por ser semejante a la boca con su padre.

Desde niña, Carmen Aguirre se inició en las labores de la pirotecnia, pues su abuelo tenía un taller. Antes de cumplir los veinte años montó su propio negocio, que se hizo conocido con el nombre de “La Caimana”. Pronto sus cohetes, morteros, cargacerradas, toritos encohetados, peinetas, buscapiés, se hicieron famosos en toda Nicaragua, su taller es todavía punto de referencia en el barrio Campo Bruce.

UN SER ESPECIAL

Desde joven, Carmen se vestía con ropa de hombre, cabello corto y adoptando poses masculinas, con acentuado machismo, al extremo de decirse que era “muy enamorado”, solía hacerse acompañar de agraciadas jovencitas. Para las festividades de Santo Domingo organizaba bailes, siempre vestida como hombre bailaba al son de la marimba. Una de sus parejas fue conocida como Blanca Magnolia.

Durante muchos años convivió con Ilda Scout, ahora al frente del taller. Era una guapa jovencita, enfermera del Hospital Bautista, con apenas veintidós años, descendiente de don Chale Scott, un inglés que perforó e instaló el primer pozo artesiano que hubo en Diriamba. Cuando se unió a Carmen fue tremendo escándalo. Convivieron once años, desde 1960 hasta la muerte de Carmen, el 16 de agosto de 1971, a los cuarenta años de edad.

La pareja adoptó a varios niños y niñas, nacidos de humildes mujeres que se los llegaban a dejar, en total dos mujeres y cinco varones, a los cuales les dieron educación a nivel universitario. Uno de ellos es pastor de la Iglesia Pentecostal. Ilda se refiere a ellos con mucho orgullo, cuenta que cuando estaban pequeños acostumbraban a decirles: “mama Carmen y mama Ilda”. Luego de la muerte de Carmen, Ilda adoptó a Ilda Rosa, también profesional, ella procreó una hija, Zaida Catalina, con un conocido comerciante capitalino.

La muerte de Carmen en 1971 fue un tremendo acontecimiento. La calle que pasa frente al taller fue cerrada. Antes de salir el entierro, llegó una humilde familia a quien se le había muerto un niñito, a pedir permiso para que el pequeño ataúd fuera junto con el que contenía los restos de Carmen, para ser sepultados en el Cementerio Oriental. Hasta en su muerte el escándalo rodeó a este curioso personaje, pues la gente que acudió por miles especulaba sobre el contenido del pequeño ataúd.

Pueden haber criterios y comentarios contradictorios sobre la vida y conducta de Carmen Aguirre. En lo que no hay duda es que fue un personaje del barrio Campo Bruce, una persona entregada al trabajo, capaz de educar y dar profesión a varios niños y niñas, artista en el campo de la pirotecnia, mezclando sonidos y colores, todavía el fuerte estallido de un cohete anuncia la presencia de “La Caimana”.

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