Japón, de atrevido, abrió el marcador, pero Brasil no tardó en ponerlo en el lugar que le correspondía. No podía ser de otra forma. Al final, los japoneses se dedicaron a ver el juego bonito de los brasileños, quienes recuperando su toque mágico y su eficaz capacidad resolutiva, se adjudicaron una contundente victoria que disipa escepticismo e ilusiona corazones.
Ahí está Ronaldo
El gordo, el que sale con una modelo distinta cada noche, el que ya no puede moverse y frena el ataque brasileño, han sido entre otras las críticas para Ronaldo, pero ayer probó que aún le queda pólvora en sus botines y en su cabeza. Ayer empleó ambas herramientas para coleccionar dos goles e inspirar a su equipo, mientras se colocaba a la cabeza de los artilleros en Copas del Mundo. Fue bonito el gesto de sus compañeros creando opciones de gol para Ronaldo y él no vaciló al halar el gatillo.
Robinho debe seguir
Es una pena por Adriano, pero Robinho hizo que nadie se percatara que no estaba en la alineación titular. El chavalo que juega para el Madrid, volvió a mover al equipo, lo dinamizó y creó muchas opciones de gol. Su juego eléctrico, al que igual que la potencia de Juninho y la precisión de Cicinho, le dieron una cara distinta a este Brasil, que volvió a ser el gran equipo de siempre. Roberto Carlos, sí debe estar de regreso ante Ghana.
Ahora le temen
Después de su desabrido éxito frente a Croacia y su insulsa victoria ante Australia, Brasil ha recuperado el respeto, con un desempeño que no dejó espacio a las dudas. El gol de Tamada a los 34 minutos fue como una bofetada que les hizo sacar la ferocidad que habían mantenido oculta, pero la sacaron a relucir con elegancia y precisión ante un Kawaguchi que actuó heroicamente, pero al final, también se dedicó a observar el paso de los proyectiles a sus lados.
El camión se calentó
“Brasil es como un camión, al que primero hay que sacarlo de la inercia, pero luego funciona con el toque de un botón”, había advertido Carlos Alberto Parreira. El camión parece haberse calentado y ahora sólo queda observarlo desplazarse hacia la final en Berlín