Comprueban despale ilegal en Río San Juan

Evasión fiscal supera los 20 mil dólares en algunos casos CORRESPONSAL/RíO SAN JUAN La comisión interinstitucional, que en cumplimiento del decreto de Estado de Emergencia Económica, inspeccionó cuatro aserríos industriales y 13 patios de acopio de madera en Río San Juan, constató el despale irracional de los bosques y una serie de anomalías cometidas por […]

  • Evasión fiscal supera los 20 mil dólares en algunos casos

CORRESPONSAL/RíO SAN JUAN

La comisión interinstitucional, que en cumplimiento del decreto de Estado de Emergencia Económica, inspeccionó cuatro aserríos industriales y 13 patios de acopio de madera en Río San Juan, constató el despale irracional de los bosques y una serie de anomalías cometidas por beneficiarios y regentes, las que abarcan desde los planes hasta la salida de la madera para su comercialización.

Uno de los funcionarios de la comisión aseguró que “los ticos han encontrado su huaca”, no sólo por la significativa explotación del Almendro (hábitat de la lapa), sino también porque los cuatro aserríos existentes operan con capital costarricense aunque uno de ellos, conocido como Guapango, del tico Ovidio Jiménez esté registrado a nombre de su testaferro Teresa del Carmen Centeno.

En una agotadora jornada realizada por la comisión por espacio de nueve días, detectaron guías que no corresponden con el volumen real, trozas remarcadas, alteración de las guías empatiadas y números de permisos, dobles códigos, con la intención de distorsionar “la cadena de custodia” que establece el Instituto Nacional Forestal (Inafor).

El ingeniero Miguel Dávila Rugama, responsable de la comisión técnica, dijo que alrededor de las anomalías “los regentes tienen alguna responsabilidad y en su momento van a tener que aclarar”.

La comisión integrada además por el ingeniero Oscar Lazo, Ramón Martínez, capitán del Ejército, Justo González y el teniente José Cáceres Rodríguez, de la Dirección de Investigaciones Económicas de la Policía, encontró operando dos de los cuatro aserríos. Uno de ellos es Viframa y el otro es Guapango, este último fue introducido como un aserrío portátil, pero es permanente y está ubicado a dos kilómetros de la frontera tica.

En Guapango la comisión constató la existencia de 1,300 pies tablares de madera procesada y 1,494 trozas con más de un año de estar sometidas a la intemperie.

Departamentales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí