LOS NIÑOS DEL PROYECTO hacen presentaciones en diferentes escenarios. (LA PRENSA/CORTESÍA)

Arte gratis

A través de un programa que busca inculcar cultura popular nicaragüense en barrios pobres Voces desentonadas de infantes emanan de un salón, al mismo tiempo que se escuchan los caites que cubren los delicados pies de los niños que danzan al compás de sones nicaragüenses. Las cuerdas de las guitarras en Do Menor no pueden […]

  • A través de un programa que busca inculcar cultura popular nicaragüense en barrios pobres

Voces desentonadas de infantes emanan de un salón, al mismo tiempo que se escuchan los caites que cubren los delicados pies de los niños que danzan al compás de sones nicaragüenses. Las cuerdas de las guitarras en Do Menor no pueden faltar con las flautas que entonan melodías que salen de las partituras, que a diario leen los 200 niños aprendices de arte y música nacional en el Programa Artístico de Educación Integral (PAEDI).

Este programa nació como una iniciativa del joven Aroldo Silva, su actual director. Silva perteneció al Coro de la Iglesia de Batahola Norte, el cual era dirigido por el padre dominico Ángel Torrellas. “Cuando el sacerdote murió en el 2002 el coro prácticamente se separó, yo me retiré y tuve la idea de crear un lugar dónde difundir lo que es el arte y la música nicaragüense”, dijo Silva, quien hasta hace un año logró consolidar su proyecto.

El programa actualmente cuenta con nueve profesores especialistas en música, danza y pintura y atiende a niños desde los 3 años hasta jóvenes de 18 años.

Dos disciplinas rigen el programa. Por un lado se imparte hora y media de clases de flauta, canto y solfeo, y por otro se dan las clases de folclor. Además, ambos grupos reciben clases de guitarra y pintura.

Todas las clases son recibidas por los niños sin costo alguno, ya que el proyecto, desde sus inicios, sobrevive de las donaciones de la Embajada de Suiza y de amigos cooperantes.

“Nosotros no cobramos matrícula ni mensualidad, consideramos que no es correcto decirle a un niño que no tiene derecho a aprender a tocar guitarra sólo porque no tiene dinero”, afirmó Silva, quien dice tener un 60 por ciento de niñas en todo el proyecto y gran parte de éstas se interesan más por las clases de danza.

Niños de pocos recursos

La mayoría de niños son de escasos recursos económicos. Además, muchos sufren maltrato intrafamiliar. Sin embargo, este proyecto trata de trabajar en conjunto con los padres de familia, para impulsar una buena relación entre ellos.

“Nosotros hemos recibido a niños con diversos casos de violencia y tratamos de mantenerlos entretenidos con la música y hacerlos sentir que ellos valen la pena”, aseguró Silva, quien está gestionando crear una sección de atención psicológica tanto para niños como para padres de familia. Además Silva prevé que en este año puedan recibir más cooperantes que le ayuden a darle a los niños un vaso de leche diariamente.

Los alumnos, tanto de música como de danza, han realizado presentaciones en colegios, canales televisivos y hospitales. Sus sedes están en la Casa Comunal en el barrio Hialeah y en el barrio Colinas del Memorial Sandino.

Espectáculo

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