Francisco Terán muestra el afiche de la Gran Convención de Nicas en el exterior. (la prensa/m.garcía)

Un nica en el gobierno de Bush

En la vida profesional y familiar de José Francisco Terán han habido muchos aciertos y satisfacciones. La más reciente fue en abril del 2003 cuando fue nombrado, por el presidente George W. Bush, director del Instituto de Ciencias de la Construcción, con sede en Washington. Aún así, sueña con el día en que pueda regresar […]

En la vida profesional y familiar de José Francisco Terán han habido muchos aciertos y satisfacciones. La más reciente fue en abril del 2003 cuando fue nombrado, por el presidente George W. Bush, director del Instituto de Ciencias de la Construcción, con sede en Washington. Aún así, sueña con el día en que pueda regresar a Nicaragua.

“Soy el único hispano que ha ocupado ese puesto. Fui nombrado por el presidente Bush y ratificado por el Senado y por ahora estoy muy activo en este instituto que tiene que ver con el desarrollo urbano, la construcción, la preservación del medio ambiente, control de desastres naturales; pero la idea de regresar a Nicaragua cuando me retire, no me la quita nadie”, señala.

Desde esa posición de director del Instituto de Ciencias de la Construcción ha tratado de beneficiar a Centroamérica. “Estoy a la cabeza de un comité dentro del directorio del instituto, que tratamos que toda la tecnología que ha desarrollado el instituto, en la que se han invertido billones de dólares, se ponga al alcance de países amigos de Estados Unidos. Y por instancia mía se ha escogido a Centroamérica para ser la primera área, fuera de territorio estadounidense, para que aplique estas tecnologías y se pongan al servicio de las instituciones afines”.

Cree que en Nicaragua estas nuevas tecnologías serán aplicadas en instituciones como Inter y el Sistema de Prevención de Desastres en Nicaragua.

Orgulloso del TEATRO NACIONAL

Terán se bachilleró en el Colegio Centroamérica en 1950 y se graduó de arquitecto en la Universidad de Michigan, donde también obtuvo una maestría.

En su currículo figura que durante tres años trabajó con el arquitecto de origen japonés Minoru Yamasaki, diseñador del World Trade Center (las Torres Gemelas).

A finales de 1959 regresó a Nicaragua y trabajó en su campo durante 20 años. “Mi actividad profesional en esa época en el país fue muy intensa, algunos de los edificios todavía están muy activos, aunque el Teatro Nacional Rubén Darío es la obra que mayor satisfacción me da porque no fue una obra fachadista de gobierno, sino un trabajo serio”, señala.

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