La situación de pobreza que viven campesinos nicaragüenses es un factor de riesgo para que se dé con facilidad la trata de personas con fines de explotación laboral. (la prensa/archivo)

Campesinos nicas vulnerables a la trata de personas

Los nicaragüenses son llevados con engaños a trabajar en cosechas ticas. Les prometen salarios de 500 córdobas diarios [doap_box title=»Trata de personas» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Raúl Rivas, de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM- Nicaragua ) dice que se está frente a un problema de trata de personas. “Una de las características de este delito […]

  • Los nicaragüenses son llevados con engaños a trabajar en cosechas ticas. Les prometen salarios de 500 córdobas diarios
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Raúl Rivas, de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM- Nicaragua ) dice que se está frente a un problema de trata de personas. “Una de las características de este delito es que se llevan a la gente con engaño y se les confiscan sus pasaportes para restringirles su libertad de movilización y explotarlo laboralmente”.

La explotación laboral o esclavitud moderna son modalidades de la trata de personas.

Tras conocer la denuncia, el cónsul de Nicaragua en Liberia, Ricardo Selva, visitó la zona y se comprometió a ayudar a los nicaragüenses afectados.

El director del departamento de Migraciones laborales del Ministerio del Trabajo, Johnny Ruiz, se comprometió a investigar a los mencionados contratistas, pero descartó que Guillermo Obando tenga el aval de las autoridades para hacer su función.

Las personas que son víctimas de trata pueden acudir a las oficinas de OIM en Costa Rica.

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Corresponsal/costa rica

Labriegos nicaragüenses que se emplean en áreas agrícolas como la caña, en el norte de Costa Rica, sufren vejámenes de sus contratistas que no siempre les pagan sus derechos laborales como lo indica la ley y les retienen ilegalmente sus documentos para que no se les vayan del trabajo.

LA PRENSA conoció denuncias sobre vejámenes que sufren los labriegos al visitar la comunidad de Belén de Carrillo, en la provincia de Guanacaste, al norte del país, que después constató el consulado de Nicaragua en la ciudad de Liberia y que el Ministerio del Trabajo investiga.

El nicaragüense Santiago Mejía denunció al contratista tico Guillermo Obando, además de dejarlo “botado” le retuvo ilegalmente su pasaporte ordinario y no se lo ha querido entregar ni con ayuda de la policía.

En tanto a los hermanos Juan y Humberto Castilla, el mismo contratista les retuvo sus salvoconductos.

Los tres aducen que eran parte de un grupo de unos 26 inmigrantes que llegaron “engañados” a esta localidad durante la temporada de zafra azucarera que recién concluyó, porque Obando, utilizando intermediarios en Managua les prometió ganar salarios diarios equivalentes a 500 córdobas de Nicaragua, buena alimentación y hospedajes higiénicos, pero al llegar encontraron lo contrario.

“Más bien al llegar al parque de Belén nos dejó botados porque nos dio sólo la lima y el machete. Mucha gente se fue al día siguiente y como uno es trabajador, buscamos dónde hospedarnos para trabajar en las meloneras (cortes de melón)”, dice.

“Otros se fueron yendo después porque al inicio nos dijeron que trabajaríamos en las meloneras, pero al llegar nos dimos cuenta que era en los cañales. Como casi nadie sabía cortar caña, se fueron yendo poco a poco”, agrega.

Este testimonio es apenas parte de los vejámenes que sufren los campesinos nicas que se van en busca de una mejor vida.

más casos

Otro grupo que llegó contratado por el contratista Héctor Sequeira, entre ellos un moreno nicaragüense originario de Nandaime que no quiso revelar su nombre por temor, dice que durante las primeras cuatro semanas se les descontó ilegalmente cuotas del Seguro Social y que al momento de buscar atención médica no aparecían en los expedientes.

Al llegar a este sitio los inmigrantes también se encuentran con que los albergues no son adecuados. Viven en hacinamiento y se quejan que no se les paga el verdadero valor de su trabajo.

“El contratista si quiere pagarte liquidación te da. Si no, uno se tiene que quedar sin nada porque si ponés la denuncia al Ministerio del Trabajo no hacen nada”, se lamenta Humberto Castilla.

Por primera vez, para la temporada agrícola 2005-2006, el Ministerio de Trabajo en conjunto con Migración y Extranjería obligaron a los ingenios azucareros que los contratistas deberían de solicitarles permisos temporales para trabajar, con base a un decreto ejecutivo de octubre anterior.

Fue por eso que los contratistas fueron obligados a que trajeran desde Nicaragua a sus empleados con sus documentos en regla, pero ya estando en este país, quisieron cobrar hasta 40 dólares para sufragar los gastos de su traslado pero el Ministerio de Trabajo dice que eso es ilegal porque va a cuenta del contratista.

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