Andrés Centeno campeón de motocross en 1977 y 1978. (LA PRENSA/M.RUIZ)

Corredor de la vida

Nicaragüense campeón de motocross vive en Miami y desea volver a recorrer en su moto las calles de Bello Horizonte y Jocote Dulce Corresponsal /Miami El dos veces campeón de motocross en la categoría de 125 cc (centímetros cúbico que es la potencia del motor) de los años setenta, Andrés Centeno, vive en Miami guardando […]

  • Nicaragüense campeón de motocross vive en Miami y desea volver a recorrer en su moto las calles de Bello Horizonte y Jocote Dulce

Corresponsal /Miami

El dos veces campeón de motocross en la categoría de 125 cc (centímetros cúbico que es la potencia del motor) de los años setenta, Andrés Centeno, vive en Miami guardando el mismo entusiasmo por este deporte que hizo vibrar lo más profundo de sus sentimientos, cuando siendo adolescente y joven se entregaba sin miedo a la aventura de la velocidad y los obstáculos en el recorrido de las competencias de motocross.

Han pasado 27 años desde que su mamá Nubia Santamaría decidió, en 1979, sacar de Nicaragua a su familia completa a fin de que sus hijos no se vieran involucrados en la guerra que vivía el país y desde entonces no ha vuelto a su Patria.

Centeno asegura que le gustaría tener la oportunidad de recorrer de nuevo lugares como Bello Horizonte, Las Sierritas de Managua, Los Largaespada y Jocote Dulce, sitios que fueron testigos de sus hazañas como motociclista, corriendo junto a destacados atletas como Carlos Arana, Ricardo Martínez, Ricardo Balladares y Otto Elmer entre otros.

EN EL EXILIO

“Centeno”, como era conocido en el mundo del motocross, inició su vida en Miami lavando platos en un restaurante, recuerdo que le produce una sonrisa y un poco de rubor en su rostro, ya que en Nicaragua, su trabajo era más fácil, vendía carros y motocicletas, pues no tenía familia que mantener y lo que ganaba era suficiente, asegura.

En Miami también aprendió a preparar ensaladas y cocteles de camarón, además de realizar trabajos en la construcción y de irrigación, actividad a la cual se dedica actualmente en una empresa estatal.

Después de sus labores normales realiza trabajos de irrigación, electricidad y plomería por cuenta propia para poder sostener a su numerosa familia compuesta por su esposa y ocho hijos, seis de los cuales están a su cargo.

“La vida aquí es dura, allá en Nicaragua uno se toma un tiempo libre para almorzar, mientras que aquí se come en un momentito y se sigue trabajando sin descanso…” expresa.

DE PASIÓN A HOBBIE

Centeno, quien es muy sonriente y entregado a su familia ahora sólo se dedica a la moto como hobby y le gustaría que alguno de sus hijos heredará la pasión que un día él sintió por ese deporte al que dedicó cuatro años de su vida.

corriendo a escondidas

La época en que Centeno se dedicó al motocross primero como aficionado a escondidas de su mamá y luego como profesional en competencias nacionales que lo convirtieron en campeón nacional dos años consecutivos en 1977 y 78 sólo son un bonito recuerdo que el ex atleta alberga con orgullo en su memoria y su corazón.

Pero la hazaña que hizo que su nombre se plasmara en la historia del motocross nicaragüense fue cuando alcanzó el segundo lugar en una competencia centroamericana trayendo trofeo al país. “Fue una gran carrera. Naranjo, el corredor tico que ganó la competencia y yo, dimos una gran batalla sobre la pista”, cuenta mientras sus ojos parecen perderse en el tiempo que se detiene en su memoria.

“No ganábamos nada, más que el amor al arte y la fiereza de saber que uno luchaba contra campeones”, asegura.

Nacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí