- 14 viviendas y una escuela dañadas
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
Lluvias con vientos, sismos persistentes y un calor sofocante mantuvo bajo tensión a la población del departamento de Chinandega, este fin de semana. Datos preliminares de la Defensa Civil reportan un tornado en Posoltega, el que causó daños a 14 viviendas y una escuela.
Doña Gertrudis Pérez, habitante de Posoltega, informó que la población quedó con temor después de una llovizna acompañada de un tornado que dejó sin energía al poblado.
botó techos, árboles y cables de energía
“Levantó los techos, derribo árboles, los cables de energía están en el suelo”, dijo Cándida Morales, cuyo techo quedó parcialmente dañado por el fuerte viento.
Según Defensa Civil el fenómeno inició a las 4 y treinta minutos de la tarde del sábado, duró 25 minutos. Los repartos afectados son: Juan XXIII, Bello Amanecer y el Juan Bautista Peguero.
El tornado no dejó víctimas humanas, pero sí derribó 24 árboles, algunos cayeron sobre viviendas como es el caso de Esperanza Rivera quien dijo a LA PRENSA que en la casa había diez personas, quienes se asustaron debido al sonido que provocó el fuerte remolino.
Los pobladores realizaron ayer el retiro de árboles caídos a orillas de la carretera, reparación de letrinas y de algunas viviendas.
Los mayores daños se concentraron en la escuela Ricardo Morales Avilés, del reparto Juan XXIII, donde la fuerza del fenómeno circuló de oeste a este y arrancó más de 90 láminas de zinc que lanzó sobre los árboles y terrenos vecinos. Los daños se calculan en 70 mil córdobas.
TAMBIÉN SAN CRISTÓBAL
Después del tornado, habitantes de la comunidad de Versalles, en Posoltega, se estremecieron con los débiles y persistentes temblores, así como por los ruidos y explosiones que se registraron desde las primeras horas del domingo.
El Ineter informó que efectivamente el tremor sísmico del volcán San Cristóbal se mantiene oscilando en niveles altos entre 400 y 600 unidades RSAM.
Los chinandeganos se encuentran agobiados por las altas temperaturas. Un calor sofocante que alcanza los 39 grados está afectando a la población, que recurre a las playas, sombras de frondosos árboles o infraestructura fresca que le permita soportar el clima en este departamento.