- Quieren ejecutarlo por dejar el Islam
El presidente de EE.UU., George W. Bush, expresó ayer su preocupación por el proceso en Kabul contra un afgano convertido al cristianismo y amenazado con una pena de muerte, y añadió que solucionará el problema “trabajando estrechamente con el Gobierno afgano”.
Estados Unidos “tiene influencia en Afganistán y la vamos a usar para recordarles que hay valores universales”, respondió Bush tras un discurso pronunciado en Wheeling (al oeste del Estado de Virginia).
“Es profundamente preocupante que un país que ayudamos a liberar acuse a alguien porque eligió una religión determinada”, añadió.
“Vamos a solucionar este problema trabajando estrechamente con el Gobierno, con el cual tenemos contactos. Trataremos este tema diplomáticamente y recordaremos a la gente que algo tan universal como poder elegir una religión”, concluyó.
Abdul Rahman, quien vivió nueve años en Alemania, se convirtió al cristianismo después de trabajar en una organización humanitaria de Pakistán y se enfrenta ahora a un juicio por “rechazar el Islam”, un delito castigado con la pena de muerte en Afganistán.
Rahman fue detenido hace 26 días después de que su familia le denunciase ante la Policía.