un ciudadano carga a su hijo mientras vota en una Junta de Old Bank, Bluefields. (la prensa/ m. garcía )

Sin grandes vencedores ni grandes perdedores

¿Quién ganó y quién perdió en las elecciones regionales del Caribe? El abstencionismo fue menor al esperado. El PLC obtuvo más votos pero ni en el cuartel liberal hay mucho optimismo y el FSLN no pudo superar su voto duro. Las fuerzas de Herty Lewites y Eduardo Montealegre no despegaron lo suficiente, mientras Yatama se […]

  • ¿Quién ganó y quién perdió en las elecciones regionales del Caribe? El abstencionismo fue menor al esperado. El PLC obtuvo más votos pero ni en el cuartel liberal hay mucho optimismo y el FSLN no pudo superar su voto duro. Las fuerzas de Herty Lewites y Eduardo Montealegre no despegaron lo suficiente, mientras Yatama se convirtió en el aliado necesario
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El mismo día de los comicios, el domingo pasado, el jefe de la misión de observadores de la OEA, Gustavo Fernández, advirtió que a pesar de la calma con que se desarrollaban los comicios, la crisis institucional del Poder Electoral continuaba latente.

“El funcionamiento inapropiado del CSE, por la falta de quórum ciertamente puede afectar el proceso electoral y puede crear una sensación de desconfianza que es necesario superar sobre la dirección del proceso», enfatizó Fernández.

En su informe de observación electoral, el organismo Ética y Transparencia advirtió que los próximos tres meses son vitales y “representan un plazo fatal para reformar la institución electoral y retirar el control partidario de las instancias del CSE”.

Asimismo, Ética y Transparencia señaló que el costo de cada voto es muy alto, alrededor de 50 dólares cada uno de ellos. En general, los comicios costaron cinco millones de dólares.

Por otra parte, Ética y Transparencia destacó que pocas mujeres fueron candidatas a ser electas. De los candidatos a noventa concejales propietarios, el PLC presentó 23 por ciento de mujeres, el FSLN presentó el trece por ciento, Yatama el 19 por ciento y el MRS el 21 por ciento, al igual que ALN.

Ética y Transparencia recalcó que las elecciones regionales deben considerarse satisfactorias en la parte técnica y logística, y las votaciones se dieron con calma.

“Entre los logros de la presión ejercida por los observadores, se destaca la aplicación total de los artículos 41 y 116. Debe reafirmarse que el 15 por ciento de los votos emitidos fueron al amparo de las protecciones de estos dos artículos y garantizar su aplicación en las elecciones nacionales de noviembre”, dijo Ética y Transparencia.

Se trata de quince mil personas que lograron votar a pesar de no aparecer en el padrón de la Junta, gracias a la aplicación a cabalidad de la Ley Electoral, a lo que se oponían inicialmente los magistrados electorales sandinistas.

Ética y Transparencia dijo que se debe “someter el padrón electoral nacional a auditorías y depuración”.

De igual modo, Ética y Transparencia urgió “mejorar la calidad de la tinta indeleble, avanzar en el proceso de cedulación y alejar a los partidos del manejo de ese proceso”.

Una de las denuncias formuladas es que los partidos terminaron repartiendo cédulas en el caribe, cuando ésta es una facultad del Poder Electoral.

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Una semana después de los comicios regionales del caribe, las fuerzas políticas y los observadores hacen un balance mesurado de los ganadores y perdedores.

Acudieron a votar 100,352 personas según los registros oficiales, de un padrón electoral de 226 mil personas.

El abstencionismo alcanzó el 55 por ciento, seis puntos menos respecto al 2004.

Sin embargo, el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), observador electoral, sostiene que el padrón real es de 180,000 personas, una vez restados los muertos y las personas que han emigrado al pacífico o fuera del país. Por tanto, la abstención sería del 44 por ciento, según este cálculo.

El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) obtuvo 41,360 votos, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) 26,902 votos, Yatama 15,891, la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) 9,057, y el Movimiento Renovador Sandinista 2,814 votos.

El Atlántico Norte será gobernado por una alianza entre Yatama y FSLN, que obtuvieron 17 y 12 escaños respectivamente, sumando 29 votos, según una fuente del CSE, lo que les permite mayoría en el Consejo de 45 miembros. En el Atlántico Sur, en cambio, el PLC consigue mayoría gracias a los 22 concejales que obtendría, más los dos diputados departamentales que se le suman, para un total de 24. El CSE aún no informa la asignación oficial de escaños.

de cal y de arena

Emilio Álvarez Montalván, analista político, encuentra aspectos positivos y negativos en los comicios. “Nota positiva fue el orden. Sin embargo, hubo concurrencia baja. La campaña fue desalentadora. Todos esperábamos un debate público de los líderes locales sobre necesidades sentidas. En cambio, mostraron lo tradicional: desfiles, espectáculos y discursos enlatados llevados del pacífico”, dijo.

Álvarez afirmó que a la alianza de Eduardo Montealegre le perjudicó el poco tiempo (tres meses) para realizar campaña, y a la de Herty Lewites, la “falta de combustible”.

“El sandinismo, a su vez, no superó su núcleo duro y tuvo que apoyarse en Yatama”, señaló Álvarez.

Respecto al triunfo numérico de los liberales, Álvarez ‘aterrizó’ tal victoria cuantitativa.

“Ésta es una película en suspenso, todo depende de cómo se comporten los liberales y de su amplitud para lograr la cohesión liberal”, afirmó Álvarez.

A su juicio, “frustradas las primarias (entre los no sandinistas), la repercusión de los resultados en noviembre quedó pendiente. Pero sin duda, deberá basarse en alianzas amplias entre sectores que buscan modernización del modelo político, consolidación de instituciones y cancelación de caudillismos”.

“Como posición ideológica, sin apellido, el liberalismo mantuvo su presencia mayoritaria. Sin embargo, las posibilidades de triunfo dependerán de la unión de las facciones liberales”, apuntó Álvarez.

En el cuartel liberal, Enrique Quiñónez, ex jefe de bancada, es el primero en mostrarse cauteloso con los resultados.

la lectura de quiñónez

Para Quiñónez, los resultados de los comicios regionales de la costa caribe dejaron un claro mensaje: “El único que le puede ganar al FSLN, representando a la democracia, es el Partido Liberal Constitucionalista (PLC)”.

Añadió que “los otros que andaban ahí (participando en los comicios de la costa caribe) no tienen votos para ganar, sólo para restar y dividir el voto democrático”, en alusión a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) que dirige el aspirante presidencial Eduardo Montealegre, disidente del PLC.

Quiñónez dijo que el PLC se siente “optimista” con los resultados de los comicios regionales, pero no “triunfalista”. Explicó que están “optimistas” porque funcionó nuevamente el trabajo de organización y estructura, así como el trabajo de los líderes locales de la costa caribe.

Anotó que no están “triunfalistas” por el alto nivel de abstención que se dio en la costa caribe y por la falta de cedulación en el país.

“Ahora la prioridad será que todos los nicaragüenses tengan su cédula, independientemente del partido al que pertenezcan, vamos a desplegar en estos meses de campaña que no se quede ningún nicaragüense sin ir a votar por falta de cédula”, dijo.

Para el también ex jefe de la bancada liberal, “los grandes perdedores” de los comicios regionales “son el FSLN y los dos aquellos que han sido candidatos de encuestas (alude a Montealegre y el aspirante presidencial Herty Lewites, disidente del FSLN), que creían que iban a barrer”.

“A los tres ellos, el PLC los derrotó y eso que ellos, más que nosotros, esperaban tener otro tipo de resultados en la costa caribe y no lo obtuvieron”, añadió.

Quiñónez destacó que el partido multiétnico Yatama se consolidó como la tercera fuerza política en el caribe.

la visión de Montealegre

Montealegre tiene la visión opuesta de Quiñónez y calificó de exitosos los resultados electorales obtenidos en la Costa Atlántica, pese a que apenas alcanzó seis escaños en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), ninguno en la RAAN y por cada cuatro votos del PLC, su alianza obtuvo uno.

“La Alianza Liberal Nicaragüense salió mejor que las expectativas que teníamos, muchos crearon otras expectativas que tenían para tratar de pintarnos que habíamos perdido, pero una alianza que tenía menos de dos meses con nombre, con casilla y con una nueva bandera, creo que salimos muy bien”, resaltó.

“Obviamente el PLC va a intentar extrapolar pero las encuestas no se equivocaron, las encuestas dijeron que íbamos a sacar cuatro concejales, sacamos seis, las encuestas dicen que Eduardo (Montealegre) es el candidato que tiene mejores posibilidades para ganarle a Daniel Ortega”, comentó.

Montealegre aseguró que ha estado “sometido a una gran cantidad de presiones” internacionales para reunificar a la derecha, pero dijo que se mantendrá como el candidato de ALN.

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