- Sufría de insuficiencia renal por causa de este químico
Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
José Benito Arauz Flores, de 47 años, falleció luego de padecer durante seis meses insuficiencia renal crónica, enfermedad que adquirió en las bananeras de Chinandega al ser contaminado por el Nemagón.
A pesar que en la década de los ochenta estuvo movilizado en las montañas del norte por varios años en los batallones Mario Alemán y José Santos López, murió prácticamente en el abandono y la peor pobreza.
Su esposa Carmen Valle, al momento de fallecer, no sabía dónde velar a su marido porque su casa no tiene techo desde hace tres años, pero José Benito, en vida, le pidió que si moría no lo llevara a otro lugar que no fuera su destruida vivienda.
NO PUDO COSTEAR TRATAMIENTO
Hacía tres meses que a José Benito le habían diagnosticado insuficiencia renal crónica en ambos riñones, eso lo mantuvo postrado en una cama y no pudo mantener el tratamiento de las hemodiálisis porque le costaban 360 dólares en tres sesiones semanales, mientras que un trasplante le costaba 30 mil dólares.
José Benito dejó en la orfandad a cinco hijos, era el único sostén de su hogar y, luego que enfermó, vivía de la caridad pública de sus vecinos y amigos del barrio Oscar Gámez número dos.
La señora Carmen Valle, una activa líder comunitaria, se mostró decepcionada porque su marido murió con la esperanza que alguien les ayudara a reparar la casa que desde hace tres años se le derrumbó y la familia vive en la intemperie.
TRISTE ESCENA
Triste y lamentable fue la escena que se observó el jueves, cuando el cuerpo sin vida del ex trabajador del Nemagón era velado en una caja mortuoria de poca calidad, dentro de la casa destruida, y su esposa y vecinos tuvieron que estarlo cambiando de un lugar a otro para evitar que le alcanzara el sol, al final decidieron enterrarlo antes porque “el sol descompone al cadáver, en la tumba estará más protegido y seguro”, exclamó sollozando la esposa.
En vida José Benito relató que a los 13 años se fue a trabajar a las bananeras de Chinandega y que “el Nemagón me destruyó mis riñones, los médicos me examinaron la sangre y ellos dicen que ese veneno es lo que me provocó la insuficiencia renal”, contó recientemente al Diario LA PRENSA.
TENÍA ESPERANZAS
José Benito murió con la esperanza de que las víctimas del Nemagón ganarían una demanda a las compañías norteamericanas. “Me voy a morir sin ver la respuesta y este Gobierno no ha hecho nada por los del Nemagón”, expresó en vida.
La esposa de Arauz solicita el apoyo de la Alcaldía de Estelí y de las instituciones del Gobierno para que le donen los materiales de construcción y así poder tapar el techo de su casa.