La profesora Luz Violeta Sánchez recibirá un reconocimiento por parte de sus alumnos y amigos por sus 50 años de labor docente.

Retiro después de 50 años de docencia

Lucía Vargas C./[email protected] CARAZO.- Miles de niños han pasado por sus manos y ahora cuenta entre sus ex alumnos a reconocidos profesionales, una monja y varios sacerdotes. La profesora jinotepina Luz Violeta Sánchez Leiva, de 68 años, tiene impregnado en su carrera docente el sello de la vocación. Sus viejos colegas y alumnos le ofrecerán […]

Lucía Vargas C./[email protected]

CARAZO.- Miles de niños han pasado por sus manos y ahora cuenta entre sus ex alumnos a reconocidos profesionales, una monja y varios sacerdotes. La profesora jinotepina Luz Violeta Sánchez Leiva, de 68 años, tiene impregnado en su carrera docente el sello de la vocación.

Sus viejos colegas y alumnos le ofrecerán un homenaje el próximo 22 de marzo con motivo de cumplir sus Bodas de Oro en la docencia, durante el cual piensan reunir a las maestras de su promoción. “Me gradué en la época de oro cuando el maestro era respetado y mimado por alumnos, padres de familia y gobierno”, dice Sánchez.

Y es que después de 50 años de haber dejado su vida en la formación de miles de alumnos, la profesora Violeta Sánchez debe partir. “Ya me llegó la orientación de parte del Ministerio de Educación que me dan hasta el 22 de marzo para que me retire”, dijo la maestra, quien hasta ahora logró un salario básico de 1,846 córdobas y se prepara para gestionar su jubilación.

Explica que se suscitó un problema que le costó su puesto como directora, lo que para ella no es tan relevante como para truncar su carrera docente. “Para mientras estoy como una simple visitante de la escuela”, dijo tras referirse al centro Luis León Espinoza, donde se ha desempeñado como directora durante 15 años. Sánchez dijo que pese a su edad se siente fuerte y muy capacitada para enseñar, sin embargo tendrá que retirarse, aún en contra de su voluntad.

Se inició un primero de enero de 1956 en la escuela Anexa a la Normal profesor Elías Serrano, de Jinotepe. Se formó en la Escuela Normal de Señoritas de San Marcos, bajo el ojo vigilante de María Teresa Salcedo, (q.e.p.d.) otrora directora de la afamada escuela de formación de docentes. Su promoción fue en diciembre de 1955, junto a 45 jóvenes normalistas.

Entre sus buenos recuerdos guarda que todas recibieron como regalo, un reloj de oro, de parte del hijo del presidente de turno. “Ser maestra era un mérito porque en ese entonces la exigencia era sacar calidad no cantidad”, explica Sánchez.

SU VIDA

Dice que su vocación fue desde el principio dar clase a niños de primero y segundo grado a los que dedicó 24 años consecutivos, aunque atendió grados superiores. En las escuelas Anexa a la Normal, la escuela nocturna José de San Martín, donde trabajó 12 años y la Luis León, es donde trabajó toda su vida.

El único reconocimiento que recibió fue de los representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en Nicaragua en el año 1962.

En esa ocasión fue nombrada la mejor maestra de primero y segundo grado de Latinoamérica. “Mi aula de clases también era muy visitada por el español Santiago Hernández Ruiz”, reseña la maestra, tras recordar que este señor era un destacado doctor en matemáticas y escritor de varios libros de esa materia, a quien le gustaba presenciar su clase.

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