Camionetas “piratas” son inseguras para población

Moisés Martí[email protected] Roman, Times, serif»> Camionetas “piratas” son inseguras para población Moisés Martí[email protected] Hay que subir rápido para que no se le adelanten, de lo contrario, tendrá que ir colgado, con sus pies a unos 20 centímetros del pavimento, a una velocidad de 50 ó 60 kilómetros por hora. Ya es una rutina viajar en […]

Moisés Martí[email protected]

Roman, Times, serif»>
Camionetas “piratas” son inseguras para población


Moisés Martínez
[email protected]




Hay que subir rápido para que no se le adelanten, de lo contrario, tendrá que ir colgado, con sus pies a unos 20 centímetros del pavimento, a una velocidad de 50 ó 60 kilómetros por hora.

Ya es una rutina viajar en las camionetas piratas que ofrecen el servicio de acarreo (así ponen en sus vidrios) de pasajeros. Es la opción más barata ante el paro de transporte que lleva cinco días. Lo menos que cobra un taxis es 12 córdobas, sólo el arranque.

Llego entre los últimos para abordar una camioneta de tina, color azul oscuro, Nissan, de dos puertas. El vehículo ya va “hasta la pata” de gente, pero entre empujones y gritos de los cobradores, siempre pueden alcanzar más.

Ni modo, me toca ir colgado, agarrado con una mano a un tubo de hierro que cruza la camioneta de lado a lado. Tres muchachos, entre ellos el cobrador, me acompañan “guindados” de la camioneta, apoyados en el parachoques trasero.

6:30 a.m, hora pico. Mis compañeros de viaje pudieran resumirse así; estudiantes universitarios, mochila JanSport al hombro; señoras regordetas y cincuentonas, con su delantal para ir a trabajar al Mercado Oriental, madres con sus hijos que iban para la escuela, particularmente una con tres pequeñitas uniformadas y trabajadores de la Zona Franca, principalmente la ubicada por las inmediaciones de donde fue la Pepsi.

Logro sujetar la otra mano. Esto me permite, bastante incómodo, sacar los cinco córdobas que cuesta el pasaje y pagar al cobrador. Es el doble de la tarifa autorizada para los buses. Desde La Subasta, en Carretera Norte, donde subo, hasta el Mercado Oriental, una improvisada terminal de “piratas”.

PASAJEROS GOLPEADOS

Es común que los pasajeros, en el apuro por subir, se golpeen la cabeza con el tubo. El saldo de mi viaje fue dos golpeados, ninguno grave.

La camioneta en la que viajo tiene un altavoz en el techo, por lo que supongo que en temporadas normales, la verdadera función del vehículo es ser una “Barata”.

El cobrador escuetamente me comenta que el dueño de la camioneta comúnmente aprovecha las protestas de los transportistas para sacarla a la calle a “piratear” y ganar plata extra.

Cuando me monté en La Subasta conté 29 personas; niños incluidos. El peso era tanto que daba la impresión de que la parte trasera del vehículo pegaría con el pavimento.

“SEGURIDAD” EN LAS PIRATAS

Algunas camionetas ofrecen como “seguridad” un mecate amarrado al tubo de la tina, que facilita subirse. También amarran otro mecate en medio de la tina, para que haga las veces de un sujetador para los pasajeros.

Por fin en el Oriental. La mayoría de los pasajeros, se bajan para abordar otra camioneta que los lleve a su destino final.

El tema principal de plática durante el viaje, es la falta de pantalones de las autoridades para poner en orden a los buseros.

Nacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí