Leopoldo Villalta López
Los ciudadanos del departamento de Matagalpa hemos sido olvidados por los últimos dos gobiernos. Inclusive, algunos funcionarios dicen en forma de burla que Nicaragua llega hasta Sébaco, pues los 25 kilómetros para llegar a Matagalpa sale mas rápido y rentable recorrerlos a pie.
Los gobiernos municipales también han aportado su poquito para que Matagalpa desaparezca como una de las ciudades más importantes del país, pero siempre están pendientes de doblarse el salario y dietas con la entrada del nuevo gobierno.
La oficina de control urbano ahora tiene más fiscales pero no ven la construcción de barandales metálicos que construyen sus vecinos, cubriendo todas las aceras que son para que el peatón camine por la calle. A diario caminamos el 70 por ciento de los ciudadanos que estamos desempleados en busca de la sobrevivencia. También caminan en la misma calle, pero buscando cómo hacer huelgas, el 30 por ciento de ciudadanos que tienen empleo.
Somos dueños de la única ciudad en el mundo donde se construyen aceras con cerámica lisa y nadie responde por las personas que a diario se accidentan. En el último año el mercado municipal de Guanuca ha avanzado tres cuadras hacia el centro de la ciudad en un desorden total y la oficina de Servicios Municipales no se preocupa ni se pronuncia.
Varias gasolineras han cerrado por derrame de combustible y no se sabe ni hay autoridad que explique lo que nos espera en el futuro. Las estaciones permanecen cerradas en cambio permanecen abiertas todos los negocios de máquinas tragamonedas y para nuestra vergüenza Matagalpa es la ciudad con más maquinitas en Nicaragua.
De manera que sin que nadie nos explique sabemos lo que nos espera en el futuro.
Pero no todo es oscuro en Matagalpa. Tenemos algunos espacios de luz que podemos ver en las modernas y confortables oficinas de 22 microfinancieras que se han instalado en la ciudad, pero no generan ningún impuesto municipal porque son ONG sin fines de lucro, que traducido del español al nicaragüense es lucro sin fin.
La solución somos todos y no el que gane las próximas elecciones. Debemos usar nuestro principal recurso que es la fe y nuestra principal arma que es la oración. Dios siempre escucha a sus hijos. Cuando hay rebelión en el país los caudillos se multiplican. Cuando el gobernante es entendido, se mantiene el orden. Proverbios 28.2
Matagalpa