Esteban de Sas Rosero
Es una pena que algunas calles principales de Managua se estén llenando de publicidad obscena para anunciar los night-clubs de la ciudad. Diariamente miles de personas, muchas de ellas niños, pasan por las calles y tienen que “tragarse” estos anuncios publicitarios.
El Gobierno debería regular estos anuncios publicitarios y tomar las medidas adecuadas para que los niños no vayan creciendo con una mentalidad corrompida.
Del mismo modo, llamo a todas las personas a que piensen acerca de que este tipo de publicidad tiene una influencia negativa en la sociedad, para que se manifiesten y hagan notar sus opiniones. Así podríamos influir en este campo que tiene mucha importancia para un buen desarrollo de la capital.
Estudiante de tercer año de Ingeniería Industrial.