- En Macuelizo y Condega están los más puros, en San Ramón y Matiguás los más aromáticos, mientras que Diriomo y Masatepe destacan en el Pacífico
Gustavo Ortega [email protected]
Indiscutiblemente Nicaragua es un país cafetalero por excelencia, no en balde es uno de los principales productos de exportación, logrando además fama mundial que ya ha sido reconocida al obtener precios superiores a los mil dólares por quintal, esto a través del certamen Taza de la Excelencia.
El llamado grano de oro se cultiva casi en todo el territorio nacional, inclusive en las cálidas tierras de Occidente, donde es raro imaginar que de ahí salga alguna producción del aromático, pues éste necesita un clima frío para desarrollarse, sin embargo, gracias a esas cosas de la naturaleza, existen microclimas en León y Chinandega que permiten el desarrollo del café.
Pero un estudio realizado durante cuatro años por la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafé) con el auspicio de la Unión Europea (UE), identificó tres zonas especiales donde están las mejores calidades.
Miguel Bolaños, gerente técnico de Unicafé, comentó que el estudio identificó las zonas donde el grano cuenta con las mejores características.
La mayor acidez, que provoca un sabor especial al café, se concentra en los departamentos Nueva Segovia, Madriz, Estelí, Jinotega y Matagalpa.
“Pero dentro de esa zona hay lugares que tienen extrema calidad, están muy encima del resto, en la zona norte el municipio patrón es Jinotega, pero las zonas que tienen denominación de origen son Macuelizo (Nueva Segovia) y Condega (Estelí)”, indicó.
Al hablar de denominación de origen, Bolaños se refiere al hecho de que todas las características bioquímicas del café están más acentuadas en un lugar específico, por ejemplo el aroma y el sabor. En otras palabras, son cafés puros.
Bolaños agregó que el café más aromático del país se encuentra en los municipios San Ramón y Matiguás (Matagalpa).
Respecto a la zona del Pacífico, las mejores calidades están localizadas en Diriomo (Granada) y Masatepe (Masaya).
“Cuando se pasa un grano por el aparato que analiza los componentes bioquímicos, éste nos dice si tiene denominación de origen que tienen sus características propias o es una mezcla de varios”.
ACIDEZ Y ALTURA
Dijo que estos análisis permiten definir el grado de acidez del grano, lo que es conveniente para los consumidores. Generalmente a mayor altura, el grano es más ácido, por lo que los cafés de la zona del Pacífico son más aromáticos y dulces.
“La denominación de origen es importante, tenemos Toyota japonés, Toyota argentino o Toyota mexicano, son diferentes”, agregó.
En Nicaragua existen tres tipos de manejo del café: el orgánico, que tuvo su arraigo en los años ochenta por el bloqueo económico que impuso Estados Unidos al Gobierno sandinista; el manejo tradicional, y el que se realiza con bajos insumos.
Bolaños dijo que el manejo tradicional, que incluye uso de agroquímicos, ha venido disminuyendo por la demanda de los consumidores de productos orgánicos.
CATURRA ARRIBA
El estudio indica que en Nicaragua la variedad que más se cultiva es la caturra, muy productiva y resistente a las plagas y enfermedades.
“La variedad caturra no se adaptó en Brasil donde fue generada, su aporte en la producción nacional anda en un 73.2 por ciento, se puede definir como el brahman (tipo de ganado) resistente a las enfermedades y de fácil adaptación”, apuntó Bolaños.
El resto de variedades son catuai rojo y amarillo, borbón, paca, catimor, catrenic, caturra, típica, maragogype y paca.
Los inicios de la caficultura nica arrancan con la variedad típica, una planta alta, de entrenudos largos y baja producción, pero hoy en día la supremacía la tiene la caturra, una planta baja, de entrenudos cortos y muy productiva.
Datos de Unicafé señalan que en Nicaragua hay 34,000 fincas cafetaleras, aunque el Censo Nacional Agropecuario (Cenagro) refiere que son 22,700.
VIENE OTRO ESTUDIO
La Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafé) con el apoyo de la Unión Europea (UE) preparan una segunda fase del estudio sobre la calidad del café en Nicaragua; la primera etapa costó 546 mil dólares.
Miguel Bolaños, gerente técnico de Unicafé, aclaró que aún no cuentan con la autorización de la UE para hacer públicos detalles de los resultados, pero adelantó que ya están trabajando en la realización de una segunda fase.
Esta nueva etapa incluye la trazabilidad, que es el detalle de producción desde la siembra hasta la comercialización; en este proceso se identifica con detalles todo el proceso, desde la planta hasta que es empacado.
POR TIPOS
Miguel Bolaños, gerente técnico de Unicafé, explicó que para caracterizar las zonas y calidades cafetaleras se han tomado en cuenta aspectos como la altura, variedad, tipos de sombra, tipos de suelo y tipos de manejo.