Gerald Herná[email protected]
Nombre: Danilo Sotelo
Equipo: San Fernando
Posición: Jardinero derecho
Fecha de nac.: 25 marzo 75
Lugar: Managua
Estatura y peso: 5’7, 175
La familia Sotelo, que tiene presencia en nuestro beisbol desde los años 60, parece disponer de los relevos suficiente para seguir sonando en este medio, gracias al productivo Danilo, quien es padre de nueve hijos.
Danilo Sotelo es el jardinero derecho del San Fernando que ha relanzado su carrera de forma espectacular, al sobresalir con la Selección Nacional en el reciente torneo clasificatorio de Arizona, así como su destacada actuación en la presente Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional.
Su padre Danilo, fue uno de los bateadores más finos de nuestro beisbol en los 80 con los Dantos. Danilo hijo fue una estrella del beisbol infantil e impactó en su debut con la Primera División y la Selección Nacional, pero de pronto su carrera de apagó, hasta que este año volvió con la chispa de sus inicios.
¿Cómo te iniciaste en el beisbol?
Un día mi papá me fue a buscar equipo a Don Bosco y me llevó al Simón Bolívar y en mis primeros dos turnos me ponché con las bases llenas, pero quedé encantado con el juego, además miraba a mi papá por la televisión en las finales de beisbol y cuando jugaba bola de calcetín en la calle y uno se cree una superestrella.
¿Qué recordás de ese tiempo?
Mi papá fue un ejemplo como pelotero. Ha sido mi ídolo. Yo nunca dije que quería ser como Mark McGwire o algún otro de las Grandes Ligas. Yo siempre quería ser como mi papá. Creo que esas cosas me dieron más ánimos para destacar en el beisbol y llegar a la Primera División y luego a la Selección Nacional.
Tu papá fue un tremendo pelotero, pero vos también has hecho buenos números… ¿Cómo ves la comparación entre ustedes?
Respeto a mi papá. La gente me ha dicho que tengo más fuerza, corro más y tengo mejor brazo que él, pero yo no le llego a ni los tobillos porque él fue un gran bateador que a los 17 años le bateaba duro a Porfirio Altamirano. Él me contaba cosas que le pasaban en el beisbol que me fueron estimulando a ser alguien en este juego.
Tenés nueve hijos, ¿cuál de ellos va a ser tu repuesto en el beisbol?
El que lleva mi mismo nombre tiene 12 años y juega en la 14 de Septiembre. Me pongo a jugar con mi niño de dos años y se mira que le gusta mucho.
¿Ha sido difícil mantener esa novena de futuros peloteros?
A veces no tenés para uno, o dejás de darle a uno para darle a otro. Es duro, pero uno se tiene que fajar. Ahora primero pienso en mis hijos y después en lo que yo necesito.