Luis Alemán [email protected]
La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), se pronunció en contra de una resolución de la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), dictada a favor de una ciudadana costarricense que pretende llevarse del país a su hijo, procreado con un nicaragüense a quien un tribunal nacional le otorgó la guarda del pequeño, de acuerdo a una sentencia del Juzgado Quinto Civil, emitida el 9 de febrero del año 2004.
La resolución de la Sala Civil de la CSJ fue dictada el 31 de agosto del 2005 a favor de la costarricense Gladis Elena Borge García, quien presentó un exequátur, una figura jurídica que pretende hacer valer en territorio nacional, una sentencia emitida en territorio extranjero.
Pero además, la Sala Civil de la Corte, dirigida por el magistrado Ramón Chavarría, no sólo le quita a Mario Castillo, la guarda de su hijo al anular la sentencia del Juzgado Quinto Civil, sino que además, le ordena se abstenga de seguir haciendo cualquier diligencia en ese tribunal sobre el caso.
Castillo acudió a la PDDH, donde denunció lo que según él, es una violación al derecho que tiene de estar con su hijo.
“Violaron mi derecho de estar con mi hijo”, dijo Castillo, quien relató que en días pasados, la madre del niño amparada en la sentencia de la Corte, pretendió sacar al pequeño a la fuerza del Colegio Teresiano, donde actualmente estudia para llevárselo a Costa Rica.
“Los directores del colegio le impidieron sacar al niño y le hicieron ver que yo soy el único que ha velado por su educación”, aseguró Castillo.
Para el Procurador de los Derechos Humanos, Omar Cabezas, la sentencia de la CSJ es anómala y pidió al presidente del Poder Judicial, presente los argumentos jurídicos sobre los que se basó la Sala Civil para fallar en contra de un nacional.
Igualmente, el procurador Cabezas, pidió a la Dirección de Migración y Extranjería para que impida la salida del pequeño. Según Cabezas, la resolución de la Sala Civil de la Corte es absurda y fuera de toda lógica.
ANTECEDENTES
Mario Castillo Reyes estuvo casado varios años con la ciudadana tica, Gladis Elena Borge García, con quien procreó un hijo que nació en Nicaragua, que actualmente tiene nueve años de edad.
Castillo Reyes luego entabló un divorcio unilateral en el Juzgado Quinto Civil que disolvió el vínculo matrimonial, y además también le otorgó la guarda del pequeño.
Pero la señora Borge García, hizo lo mismo en Costa Rica y el Juzgado Segundo de Familia de San José, dictó una sentencia que otorgaba la guarda del menor a la madre.
La figura del exequátur, está establecida en el Código de Procedimiento Civil de Nicaragua y reconocida en varios ordenamientos jurídicos del continente, la misma pretende hacer valer una sentencia emitida por un tribunal extranjero en territorio nacional, siempre y cuando no rompa con el ordenamiento jurídico del país.