Un soldado del Ejército de Nicaragua vigila el curso del río San Juan. (LA PRENSA/ C. Cortez)

Alcalde teme que ticos se apropien de islotes nicas

Pide investigar anexión por sedimentación o “intencionalidad” Tatiana Rothschuh AndinoCORRESPONSAL/ RíO SAN JUAN [email protected] El alcalde de San Juan de Nicaragua, César Collado, demandó la integración de una comisión de verificación in situ de los islotes y la línea limítrofe entre el río San Juan y el territorio costarricense, al argumentar que hay casos de […]

  • Pide investigar anexión por sedimentación o “intencionalidad”

Tatiana Rothschuh AndinoCORRESPONSAL/ RíO SAN JUAN [email protected]

El alcalde de San Juan de Nicaragua, César Collado, demandó la integración de una comisión de verificación in situ de los islotes y la línea limítrofe entre el río San Juan y el territorio costarricense, al argumentar que hay casos de islas comprendidas entre el delta y la desembocadura del río, que podrían haber sido anexadas al territorio vecino, ya sea por la sedimentación o con “intencionalidad”.

La solicitud del edil, que administra desde esa comuna la extensión territorial de unos 35 kilómetros sobre el San Juan, a partir del delta, fue enviada al Gobierno central a través de las instituciones involucradas como el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), Instituto de Estudios Territoriales (Ineter) y Ejército Nacional, además de extenderla a la Comisión de Gobernabilidad o de Asuntos Municipales de la Asamblea Nacional.

“Queremos promover una revisión exhaustiva en los puntos, estoy enterado de que en una ocasión vino Ineter y también ha sido preocupación del Ejército, pero también han venido muy comprometidos con el tiempo y lo han hecho a la carrera, pero el propósito debe ser dilucidar la situación”, señaló Collado.

A su juicio “es preocupante que las islas están siendo anexadas, tal vez intencionalmente por ciudadanos costarricenses que botan árboles, ponen alambradas con el propósito que se vaya reconcentrando la basura y la isla pasa a tierra firme costarricense; en esto queremos que nos apoyen para velar por los principios de soberanía”, insistió el alcalde del lejano municipio San Juan de Nicaragua.

El alcalde Collado también expresó preocupación y dijo que investiga los casos de ciudadanos ticos que han comprado tierras en esa zona. Confirmó el caso del costarricense Socorro López, quien compró 50 manzanas de tierra en el área protegida de la Reserva Indio Maíz, acción que es ilegal.

RÍO BAJA DE CAUDAL MISTERIOSAMENTE

Para cualquier viajero que surca el río San Juan en lancha, resulta impresionante observar el caudaloso río que alcanza unos 200 metros de anchura, aunque a partir del delta donde se le une el río costarricense El Colorado, dragado años atrás, el San Juan baja su caudal, reduciéndose más aún al bifurcar sus aguas por la sucesión de islas que a la vista de cualquiera son identificadas por las señalizaciones hechas por el Marena, con apoyo de la cooperación española, a través del proyecto Araucaria.

Las islas Salomón, Botijuela, El Jobo, Pereira, Garnacha, La Vainilla, Los Cantones y otras sin nombre, embellecen y recrean al turista; pero también está a la vista cómo algunas van siendo cubiertas por la sedimentación y la caída de árboles. En el caso de la isla Tívoli, está ocurriendo ese fenómeno, el curso del agua se va estrechando de tal manera que con el paso del tiempo se pueden cerrar los caños de entrada y pasar a tierra firme, unida a territorio costarricense.

ISLAS A PUNTO DE DESAPARECER

En nuestra travesía, escudriñando la delimitación de las islas, en compañía del coronel Ricardo Sánchez, jefe del Destacamento Militar Sur del Ejército, y el alcalde de San Juan de Nicaragua, éste nos invitó a detenernos exactamente en el punto del delta donde está el río Colorado. Sostiene que años atrás allí existió una isla, donde desaparecieron los caños de agua de entrada y salida y pasó a tierra firme costarricense. Ésta es una de las preocupaciones que sólo una comisión especializada podría dirimir.

Un informe enviado a LA PRENSA por Guillermo Guerrero, ex funcionario de la Reserva de Biosfera del sureste de Nicaragua, sobre la presunta anexión de dos islas a territorio costarricense, entre ellas la Santa Elena, de unas 128 hectáreas, llevó a un equipo de este Diario, con el apoyo del Ejército de Nicaragua, a realizar una travesía sobre el San Juan y hurgar las islas ubicadas en el trayecto del delta hasta la desembocadura del San Juan.

En el informe firmado el nueve de junio del 2003 y enviado a los señores Iván Ortega, director de la Reserva de Biosfera Indio Maíz, y Arturo Harding, ministro del Marena, el funcionario advertía sobre la compra de tierras nicaragüenses por ciudadanos ticos, entre los que menciona a Róger Guzmán, Jorge Cornejo y Juan Ignacio Villalta.

Entonces se conformó una comisión integrada por la licenciada Idayda Aguilar Roa, de la Cancillería nicaragüense; el ingeniero Ramón Avilés, de Ineter; y el coronel Ricardo Sánchez, jefe del Destacamento Militar Sur, quienes verificaron in situ la situación de la isla Santa Elena, la cual, según el informe, había pasado a tierra firme costarricense y la compró el ciudadano tico Róger Guzmán.

Según el coronel Sánchez, en esa oportunidad recorrieron la propiedad, se entrevistaron con el señor Guzmán, verificaron la documentación o escritura y realizaron mediciones para determinar la posición geográfica satelital, logrando determinar que la propiedad, en ese entonces de Guzmán, no es una isla, distando de la isla Salomón unos 25 metros y 880 metros de la isla Santa Elena.

La comisión también verificó que la propiedad del señor Guzmán es parte del territorio firme de Costa Rica y que en la fotografía satelital no se aprecia ningún cauce del río San Juan que la bordee.

URGE EL DRAGADO

El alcalde de San Juan de Nicaragua, César Collado, considera urgente el dragado del San Juan, en el trayecto de 35 kilómetros comprendidos entre el delta y la desembocadura.

Para los propietarios de embarcaciones y la población de ese lejano municipio, el “dolor de cabeza” se presenta en época de verano, cuando el río se seca y se ven obligados a empujar las lanchas que se quedan pegadas.

El coronel Ricardo Sánchez, jefe del Destacamento Militar Sur, coincide en la necesidad de dragar el río, no sólo para resolver el problema de transporte acuático hacia ese municipio, sino también para recuperar el curso natural del río.

Según Sánchez, cuando realizaron la inspección, la comisión recomendó plantear al Gobierno central la necesidad impostergable del dragado del río y/o amojonar en los sectores donde se produce ese tipo de problema, en los sectores comprendidos entre Sarapiquí, Delta y San Juan de Nicaragua.

TICOS CUESTIONAN MOJONES

La ubicación de los mojones fronterizos que dividen a Nicaragua y Costa Rica en la zona del río San Juan, es cuestionada por topógrafos de la Universidad Nacional de Costa Rica, que consideran no están en el sitio adecuado, aunque no dicen a qué lado de la frontera están situados.

Algunos se encuentran corridos hacia Nicaragua y otros hacia Costa Rica, por lo que el topógrafo Estaban Dörries Brune, coordinador del ‘Estudio comparativo de la posición de los mojones de delimitación de la frontera norte, según el Trazado Alexander y la determinación en el sistema WGS84’, señala que ambos países deben consolidar una nueva demarcación.

Dörries Brune explicó que durante la realización de este estudio se comprobó que faltan mojones, algunos están dañados o colocados en lugares que no coinciden con las Actas Alexander, que definieron desde 1897 el trazado y amojonamiento de la frontera común entre Nicaragua y Costa Rica.

El topógrafo indicó que algunos mojones originales se ubican en lugares distintos a los que ocupan los colocados más recientemente.

Agregó que para determinar esto, las coordenadas de los mojones que constan en las Actas Alexander se compararon con las mediciones de campo, que se realizaron mediante la metodología del sistema de posicionamiento global (GPS, en inglés), el cual consiste en calcular una ubicación en tierra con la ayuda de satélites.

Añadió que descubrieron incongruencias en varios valores que contienen las Actas; además, algunos datos no coinciden con la realidad de las mediciones modernas.

Otro de los investigadores, Jorge Moya, propuso que ambos países deben utilizar un sistema común de proyección cartográfica para toda la extensión de la frontera terrestre.

Pidió definir los mojones que se considerarán base o principales, mejorar la estructura física de los mojones que están afectados y reconstruir los destruidos, así como realizar una campaña de mediciones GPS y señalar áreas de importancia ecológica, social, turística y comercial, para que ambos países conozcan sus límites verdaderos. (Josué Bravo/ CORRESPONSAL COSTA RICA)

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