Mario Lira
María José Bravo es un ejemplo de la fuerza intelectual y la prueba de la mujer nicaragüense en materia de liberarse de la cultura machista nicaragüense. Pero también es un ejemplo que la mujer nicaragüense es víctima de las fuerzas machistas y de déspotas y seguidores de caudillos políticos.
El machismo nicaragüense es servil del caudillismo político de turno que controla la vida social. Esto hay que pararlo luchando en contra del sistema educativo mediocre y salvaje que por 76 años hemos tenido a lo largo y ancho de Nicaragua, pero para hacer eso sólo hay un camino: renovar el sistema educativo y ponerlo al servicio de la democracia. El sistema educativo en Nicaragua es para crear caudillos, entonces el problema no fue Somoza, no lo es Ortega, y no lo es Alemán, el problema es el sistema actual de la educación mediocre y salvaje.
Mientras no se modifique el sistema educativo, primaria y secundaria, es decir mientras no se preste atención intelectual y económica, seguiremos viviendo en el lodo de asesinatos de políticos, periodistas y en una fiebre de robo de bancos. Hay que cambiar planes, programas, apoyo logístico, vida económica de los maestros y sus incentivo, entrenamiento universitario de los maestros, etc.
Si queremos honrar la memoria de los periodistas asesinados es necesario hacer análisis bien objetivos y no dejarnos llevar por emociones. Tenemos que ser racionales.
Toronto, Canadá