Después de Beta

Miguel Ángel Valdivia Después que todo está calmo, sanos y salvos y que el poderoso huracán Beta no pudo descargar toda su furia y holocausto sobre tierras nicaragüenses, podemos preguntarnos si ya los nicaragüenses estaremos liberados de tanto sufrimiento que a través de la historia la naturaleza nos ha hecho expiar o pagar tanto karma […]

Miguel Ángel Valdivia

Después que todo está calmo, sanos y salvos y que el poderoso huracán Beta no pudo descargar toda su furia y holocausto sobre tierras nicaragüenses, podemos preguntarnos si ya los nicaragüenses estaremos liberados de tanto sufrimiento que a través de la historia la naturaleza nos ha hecho expiar o pagar tanto karma acumulado sin exceptuar también los caos sociales.

Los nicaragüenses hemos tenido que soportar erupciones, inundaciones, terremotos, maremotos, huracanes, estallidos sociales, etc. en esta ocasión se iba a repetir otro desastre con magnitudes inimaginables para los nicaragüenses, se observaba en los medios como el gran monstruo se iba acercando amenazador hacia las costas nicaragüenses. Ya cuando era inminente el choque del huracán contra el territorio nicaragüense, el Gobierno mueve su estructura de defensa para mitigar y tratar de poner a salvo a la población afectada.

Por otro lado también la población a través de sus afiliaciones a los diferentes credos religiosos (evangélicos, católicos, gnósticos, etc.) hacen oraciones, vigilias, etc., para pedir ayuda al cielo y que no ocurriera como el anterior meteoro, el Mitch, y tal parece que la ayuda de los cielos llegó, y como se dice aquí estamos contando el cuento.

Como suele suceder, ya pasó todo y nos olvidamos de seguir pidiendo en oración; también tenemos otras amenazas como son la delincuencia, la invasión de maras, corrupción, etc. tenemos que hacer oración permanente, también no fomentar ni permitir vicios como en los países “desarrollados”, proliferación de casinos, clubes nocturnos, etc., porque si en esta nos salvamos, en otra quién sabe, porque las leyes divinas también observan nuestro comportamiento y de esa manera somos ayudados o no, solo acordémonos de Sodoma y Gomorra. Cuando hablo de comportamiento es que vayamos eliminando de nuestro interior todos los defectos tales como la ira, codicia, ambición, miedo, envidia, gula, lujuria, orgullo, soberbia, etc.

Ingeniero civil y secretario del movimiento Gnóstico Cristiano Universal de Nicaragua.

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