Philippe Valat AFP
PARIS.- Francia recobraba la calma este jueves tras dos semanas de disturbios, aunque pesaba la amenaza de acciones violentas en París, mientras el presidente francés, Jacques Chirac, reiteraba como “prioridad absoluta” el restablecimiento del orden.
Después de la instauración del estado de emergencia y la vigencia de los primeros toques de queda, la violencia urbana disminuyó considerablemente el miércoles por la noche, según la Policía, mientras que la noche de este jueves comenzó con relativa calma.
Este jueves entró en vigor por segunda noche consecutiva el toque de queda en la periferia de varias ciudades y se registraron incidentes aislados como la quema de tres vehículos en Toulouse (sur) y otras localidades y el incendio de una tienda.
En el departamento de Loire (centro), siete menores que presuntamente incendiaron un autobús e hirieron a dos personas el domingo fueron encarcelados este jueves, indicaron fuentes judiciales.
En París, donde no hubo grandes disturbios durante estas dos semanas de violencia, la Policía manifestó su preocupación tras descubrirse “llamamientos” por internet y mensajes enviados por teléfonos móviles para “provocar reuniones” y “acciones violentas” en la capital, importante destino turístico mundial y donde se concentran todos los símbolos del poder en Francia.
En este contexto se prohibió a las gasolineras parisinas vender combustible en recipientes que no sean el depósito de los vehículos, al igual que en Toulouse.
Ni en París ni en la región circundante, donde comenzaron los disturbios callejeros hace dos semanas, se establecieron toques de queda, por el momento. Pese a la mejora de la situación, Chirac reconoció este jueves en que el restablecimiento del orden es un objetivo que “aún no se ha alcanzado”.
En la noche del miércoles, el número de vehículos incendiados —una especie de barómetro del nivel de los incidentes— disminuyó a 482, en lugar de los 1,400 en la noche del domingo, cuando se registró el mayor número de disturbios, generados por la muerte accidental de dos menores el 27 de octubre en la región parisina.
En total, unos 4,200 vehículos fueron incendiados y se llevaron a cabo 1,250 detenciones en los últimos quince días y 260 personas fueron condenadas a penas de cárcel, según informes de los ministerios de Justicia e Interior publicados este jueves.