Edgardo Jiménez López
Los niños en los semáforos son un problema para la ciudad, un semillero para la delincuencia juvenil. Es un problema donde el Gobierno, tanto el central como el edilicio, deben tomar cartas en el asunto porque es de seria responsabilidad para ellos.
¿Qué hacer? En Nicaragua se gasta mucho dinero en proyectos que al final de cuentas no le producen nada a la población. Gastamos en asesores una cantidad exorbitante de dinero y la realidad es que no asesoran nada. Gastamos en proyectos que al final no se cumplen. Entonces, por qué no gastar en un vehículo cerrado con barandales, asignado a la Policía para recoger de los semáforos a todos los niños menores de 18 años que se encuentren trabajando o pidiendo y perdiendo la vergüenza. Porque según la ley no deben hacerlo, hay que llevarlos al Ministerio de la Familia. Los jóvenes delincuentes, de 12 a 18 años, deben ser llevados al resguardo juvenil y no ponerlos en libertad para que sigan ejercitando la delincuencia.
El Gobierno debe hacer resguardos infantiles y juveniles, para que según la edad éstos queden ahí, hasta cumplir su mayoría de edad y que estudien hasta bachillerato, si es posible, y sacarlos con una carrera técnica para que no sean parásitos de la población.
Estos niños deben de estar incomunicados de sus padres, si los tienen, para que éstos no arruinen el trabajo que se está haciendo con ellos. Después de un año, ya desintoxicados de sus barrios y de sus parientes, los mejores portados podrán recibir una visita por mes.
¿De dónde vamos a sacar dinero para el mantenimiento? Es fácil, sobran instituciones y naciones humanitarias que pueden ayudarnos en la construcción de esos edificios, y para el mantenimiento cobremos un porcentaje de impuesto por cada botella de licor, por cada caja de cigarrillos, por cada quiebre de drogas y, finalmente, 50 centavos por cada galón de combustible, que estoy seguro todo el mundo lo pagaría con gusto.
Ojo señores diputados, pónganse a trabajar por el pueblo y emitan una ley para ayudar a los niños de los semáforos y evitar el posible incremento de la delincuencia en general.