El fiscal especial Patrick Fitzgerald, brinda los detalles de la investigación que se prolongaron durante dos años. (LA PRENSA/AFP-Mandel Ngan)

Inculpan a jefe de gabinete de Cheney

Lo acusan por mentir y obstruir la justicia AFP WASHINGTON.- El gobierno de George W. Bush sufrió el viernes un revés sin precedentes en su mandato con la inculpación del jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney, en el caso de filtración del nombre de una agente secreta, al parecer para acallar a su esposo, […]

  • Lo acusan por mentir y obstruir la justicia

AFP

WASHINGTON.- El gobierno de George W. Bush sufrió el viernes un revés sin precedentes en su mandato con la inculpación del jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney, en el caso de filtración del nombre de una agente secreta, al parecer para acallar a su esposo, crítico de la guerra en Irak.

Lewis “Scooter” Libby fue procesado por mentir y obstruir la pesquisa en el caso de Valerie Plame, la agente encubierta de la CIA cuyo nombre fue filtrado ilegalmente a la prensa, presuntamente para desacreditar a su esposo, el ex embajador Joseph Wilson. Wilson había cuestionado públicamente los argumentos que llevaron a la guerra de Irak.

RENUNCIA A CARGO

Inmediatamente después de conocer el fallo del jurado investigador federal, Libby renunció a su cargo en la Casa Blanca para impugnar los cinco cargos con los que fue inculpado: uno de obstrucción de la justicia, dos de falso testimonio y otros dos de perjurio.

“En nuestro sistema, cada individuo se presume inocente y tiene derecho a un debido proceso y un juicio justo”, dijo Bush en una breve alocución en la Casa Blanca.

“Aunque todos estamos tristes por las noticias de hoy, seguimos totalmente concentrados en los variados asuntos y oportunidades que enfrenta este país. Tengo un trabajo que hacer, al igual que la gente que trabaja en la Casa Blanca”, indicó.

Por su parte, Cheney dijo aceptar con pena su renuncia. “He aceptado su decisión con profunda pena”, informó el vicepresidente en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

La acusación federal ocurre tras dos años de investigación conducida por el fiscal Patrick Fitzgerald y que podría involucrar incluso al propio Cheney. Según el diario The New York Times, fue el vicepresidente quien informó a Libby sobre la identidad de Plame.

En Estados Unidos develar la identidad de un agente de inteligencia es un crimen federal.

El asunto condujo a la oposición a cuestionar nuevamente los argumentos para ir a la guerra en Irak, iniciativa cada vez más impopular entre los estadounidenses, según los sondeos. Este viernes, el Partido Demócrata exigió que Bush haga una declaración pública sobre este escándalo.

“El pueblo estadounidense merece que el presidente Bush responda directamente sobre el papel que sus asesores jugaron en la manipulación de la información operada para asegurarse el respaldo a la guerra en Irak, en la orquestación de esfuerzos para calumniar a los opositores a la guerra y para acallar el asunto”, declaró la directora de comunicaciones del partido, Karen Finney.

Por su parte, la líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, aseguró que “en el corazón de estas inculpaciones, está el esfuerzo de la administración Bush para desacreditar a los críticos de su política sobre Irak con una temeraria desconsideración de la seguridad nacional y de la confianza pública”.

EL CASO ROVE

El otro alto funcionario involucrado en el caso Plame es el principal estratega político del presidente Bush, Karl Rove. El fiscal Fitzgerald dijo que no decidió aún si lo inculpará, pero subrayó que continuará investigándolo, dijo este viernes el abogado de Rove, Robert Luskin, en un comunicado.

“¿Ha terminado esta investigación? No ha terminado”, declaró Fitzgerald en una conferencia de prensa, en la que aseguró que, de todos modos, “lo esencial” fue “logrado”.

Para el esposo de Plame, los cargos emitidos son “un paso importante en el proceso penal iniciado hace más de dos años”.

“Más allá de cuál sea el resultado de la investigación y del proceso, sigo creyendo que la revelación de la identidad secreta de mi esposa Valerie en la CIA estuvo muy mal y dañó mucho a nuestra nación, y siento que mi familia fue atacada porque yo dije la verdad sobre los sucesos que condujeron a nuestro país a la guerra”, subrayó Wilson.

LA PENA

Lewis “Scooter” Libby, considerado la mano derecha del vicepresidente Dick Cheney, enfrenta una posible condena máxima de 30 años en prisión y una multa máxima por 1,25 millones de dólares si es hallado culpable de los cinco cargos. El fiscal explicó en su dictamen que los cargos suponen que Libby mintió a los agentes del FBI, cometió perjurio cuando testificó bajo juramento, y obstruyó la justicia al dificultar la investigación del gran jurado.

Internacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí