Eduardo Cruz Sá[email protected]
La alegría retornó al corazón de los padres de Yáder Antonio Dávila Sequeira, de 11 años, ya que este último emitió palabras, luego de pasar más de ocho días en estado de coma a causa de un accidente de tránsito que sufrió el pasado domingo 9 de octubre, en el municipio de Camoapa, departamento de Boaco.
“Es un milagro del Señor, mi niño estaba casi muerto y ahora está mejorando”, expresó la madre, Justina Sequeira, quien aseguró que el niño ya dice mamá y papá, algo imposible hace unos días.
Guillermo Dávila, el padre del niño, relató que su hijo se subió a la camioneta de un familiar porque iba a realizar una diligencia, pero el conductor del vehículo conducía a velocidad muy alta y no pudo evitar chocar con otro vehículo que circulaba en sentido contrario.
Como el niño viajaba en la parte trasera de la camioneta, fue lanzado por los aires, a una distancia de 15 metros.
El doctor Carlos Arcia, pediatra del Hospital Fernando Vélez Paiz, donde se encuentra internado Dávila, explicó que el niño sufrió múltiples lesiones a causa de la caída. Parte de la oreja izquierda se le desprendió y además resultó muy lastimado en otras partes del cuerpo, especialmente los brazos.
Dávila fue trasladado del Hospital de Boaco al Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde se mantuvo desde el 11 de octubre hasta el 17 del mismo, en la unidad de Cuidados Intensivos. Justina Sequeira dijo que allí el niño estaba prácticamente muerto.
“Dios me lo resucitó, fue un milagro”, repetía la mujer, quien junto a su esposo cuidan al niño día y noche, con toda la paciencia, que sólo el amor de padres puede proporcionar.
“Él ya recuperó su estado consciente, hay un equipo pediátrico trabajando en su recuperación”, afirmó el doctor Morales.
Yáder Dávila es un niño trabajador, contó su madre. “En la semana va a clases en la Escuela Número Uno de Camoapa, y los fines de semana se va conmigo para ayudarme a vender”, dijo Sequeira. Los demás padres que cuidan otros niños en la sala donde se encuentra Yáder, lo animan a que se levante de la cama y salude a los visitantes. Todos están pendiente de él.